Desde mañana, como parte del estreno mundial un día antes que en los Estados Unidos, se exhibirá en Comodoro Rivadavia el nuevo -y probablemente último- episodio de la saga “Fast & Furious”, con el director de “El Juego del Miedo”, James Wan, sustituyendo a Justin Lin, director de las últimas cuatro entregas.
Podrá disfrutarse del filme en 2D desde mañana en el Cine Coliseo y en versión 3D desde el viernes en el Cine Teatro Español.
Tras haber derrotado a Owen Shaw; Domic Toretto, Brian O’Conner y el resto del equipo han regresado a los Estados Unidos para llevar una vida normal, como siempre habían querido. Pero Deckard Shaw, hermano de Owen, está en busca de Toretto y de los demás para cobrar venganza.
Al enterarse de la muerte de Han, la familia de Rápidos y Furiosos decide salir en busca del hombre que mató a uno de los suyos, antes de que él los encuentre primero. En esta nueva entrega reaparece el personaje de Sean Boswell, protagonista de la tercera película.
En 2000 se filmó una película de modesto presupuesto, con un reparto de jóvenes actores que empezaban a despuntar.
El thriller de acción, inspirado en parte por un artículo de la revista Vibe sobre los clubes de carreras ilegales, se centraba en las hazañas de un equipo de pilotos de Los Angeles que se dedicaban a organizar robos para financiar su pasión por tunear autos de alta cilindrada.
La osada historia de unos jóvenes que viven y conducen al margen de la ley, recaudó 207 millones de dólares en todo el mundo.
La siguientes cinco entregas continuaron despertando pasiones y conquistando seguidores, hasta alcanzar la impresionante cifra de 2,4 mil millones de dólares en taquilla, convirtiendo a “Fast & Furious” en la franquicia más rentable y duradera de Universal Pictures, con la mayor actividad de fans en las redes sociales.
Con el rodaje de la sexta película a punto de culminar y sabiendo que Justin Lin no dirigiría la séptima, los productores Neal H. Moritz y Vin Diesel, junto con el guionista Chris Morgan, se lanzaron a buscar a alguien que ocupara el puesto detrás de la cámara.
El elegido fue James Wan, un australiano que ha revolucionado el género de terror, principalmente como iniciador de la saga de “El Juego del Miedo”.
“Ante todo soy fan de la franquicia ‘Fast & Furious’”, dice Wan. “Además, me gustaba la idea de salir del género que me ha dado la fama y enfrentarme a una serie tan enorme y tan querida. Gran parte de mi objetivo era llegar al límite y aportar algo nuevo. La idea de jugar en un patio tan enorme era fascinante”.
Y tal como se pudo ver al final de “Rápidos y Furiosos 6”, se ha revelado la identidad del conductor del Mercedes que embistió el auto de Han en “Reto Tokio”. Esto permite a la serie retomar antiguos personajes y elementos de tramas pasadas.
Pero en pleno rodaje de “Rápidos y Furiosos 7” falleció trágicamente Paul Walker, en noviembre de 2013. Neal H. Moritz dice: “no sabíamos cómo seguir para que Paul encajase. Gracias al metraje sin usar de películas anteriores y a las nuevas tecnologías, pudimos completar el largometraje, inspirados por el espíritu de Paul, y darle a él y a su personaje más famoso una despedida cinematográfica de lo mejor. Esta película es el testamento de su legado”.
