En una salida transitoria se tomó una foto en la cama con la mujer de otro preso 

El interno de una cárcel de Florencia Varela no regresó al penal y ahora es buscado por la Policía y familiares.

Un hombre que salió transitoriamente de la cárcel se tomó una foto junto a la esposa de un compañero de celda en la cama y no regresó al penal. El hecho sucedió en Florencio Varela y ahora es buscado por la Policía.

El sitio mdz informó que Alejandro Guerrero, el hombre buscado, es un pastor evangelista de 37 años detenido en la Unidad 32 de Florencio Varela, por robo. Había conseguido el beneficio de las salidas transitorias, pero debía volver a la cárcel después de 24 horas y no lo hizo.

En su estadía en libertad se sacó una foto con la pareja de un compañero de celda y la usó como estado de WhatsApp. Estaba en lo que parece ser una cama, acostado con la mujer, que lo besa.

Los "hermanitos", como se denomina en la jerga a los presos cristianos, están indignados. Y le advirtieron que si llega a ingresar otra vez a prisión, le harán pagar la traición. Le escribieron presos de las unidades de Lomas de Zamora, San Martín, Olmos, La Plata y Florencio Varela.

Guerrero contó que su primer robo fue a los 10 años y que a esa misma edad ya vivía en la calle y consumía cocaína. Se la pasaba arriba de trenes. "Sustraía bolsos, billeteras. Tiré muchas personas a las vías, para robarles. Al que se resistía, lo empujaba del tren. No sé si alguno habrá muerto", detalló.

Pasó 20 años detenido, según publica Clarín y llegó a la iglesia carcelaria por negocios.

"Quería hacerte creer que era cristiano y tenía mucho contacto con los penitenciarios", cuenta un detenido. "Hacía negocios con ellos: vendía la carne que recibía para el pabellón, te cobraba las camas y lo que te puedas imaginar".

El pastor Alejandro había formado una amistad con Javier (su nombre no es real), otro detenido de su "Monasterio". Al punto de que Javier, que había llegado por robos y se encomendó a Cristo luego de recuperarse de una enfermedad que lo llevó al filo de la muerte, le presentó a su mujer, Johanna (su nombre tampoco es real).

Alejandro, Javier y Johanna pasaron a compartir ratos los días de visita, siempre en la Unidad 9 de La Plata. En mayo pasado, luego de los motines en distintas cárceles bonaerenses, Alejandro fue trasladado a la Unidad 32 de Florencio Varela. Javier continuó en La Plata. Y Alejandro, al seguir en contacto con Johanna, le pidió un favor: que le dejara fijar la dirección de su casa de José C. Paz ante su Juzgado. Ese es uno de los requisitos solicitados para los que están a punto de recibir el beneficio de la salida transitoria.

El pastor Alejandro salió, se fue de Varela a José C. Paz y nunca más regresó. No solo eso: se animó a subir fotos con Johanna, en su cama, y la imagen se viralizó entre los detenidos evangelistas de todas las unidades.

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