"Es una tontita, no sabe levantar el teléfono"

El exproductor de Susana Giménez reavivó un fuerte escándalo. 

Susana Giménez quedó en el foco de la tormenta luego de las declaraciones que hizo un exproductor de su emblemático programa, "Hola Susana", a 35 años del estreno del mismo.

Fue el productor Ovidio García quien dio reveladores detalles sobre la diva de los teléfonos en diálogo con el ciclo "Somos Mayoría", de Radio Cooperativa. Allí se refirió a su relación con Susana y contó intimidades sobre el programa.

En sus declaraciones, Ovidio García dijo: "Yo a Susana la conocí en el año 83, cuando hacía bailantas. A mí me llaman de Chile, de Viña del Mar, el gerente del Casino diciendo que querían contratar a Susana Giménez. Yo sabía quién era y qué había hecho obviamente, pero no la conocía personalmente. Susana tenía trascendencia, aunque no había hecho mucho. Por ejemplo, Alberto y Susana que fue un programa que hizo Canal 13 con ella y Olmedo, fue un fracaso. A veces la vida te va llevando por caminos, y hacés éxitos, fracasos, éxitos, fracasos. Es parte del negocio y de la vida".

"Arreglé con quien era su pareja y su manager, Norberto Dragui, el cachet y viajamos a Viña del Mar. Ahí ella trabajó, tuvo algunos contratiempos con el sonido pero los sobrellevó con mucha simpatía. Eso fue un descubrimiento muy grande para mí porque era una persona con mucho carisma. Volvimos a Buenos Aires y a los dos meses ella me llama a través de Juanito Belmonte, y me dice que quería trabajar conmigo. Arreglamos de palabra en mi oficina, proyectamos algunas cosas y luego surge la posibilidad de La mujer del año", siguió.

“NADIE CREIA EN ELLA”

"Yo manejé durante algunos años el contenido artístico del showroom del Conrad y llevaba artistas argentinos, entre ellos a Susana Rinaldi. Allí conocí a su cuñado, Juan Carlos Cuacci. Lo nombro porque él comentó esto hace algunos años: dijo que yo le hablé en el camarín que Susana era la persona ideal para hacer en teatro La mujer del año. Porque nadie creía en ella. Lo hizo, de manera excelente y fue un éxito. Yo después dejé a una persona afín a mí con las cosas de Susana porque me dediqué a la carrera internacional de Los Pimpinela", agregó.

"En 1987 a Susana la llama Raúl Naya, que en ese momento con su productora estaba haciendo La noticia rebelde, para hacer un magazine a la tarde. Hablan con los gerentes de programación de canal 7 y en medio de las negociaciones, dicen 'Ovidio tiene un formato, que lo hizo Rafaella Carrá'. Me senté con dos productores de la productora de Naya, no quiero dar los nombres, y Jorge Torres, gerente de programación del 7 es testigo esto: me dijeron 'no, si es una tontita, no sabe levantar el teléfono, como va a decir hola". Les dije, 'no me lo digan a mí, digánselo a ella'", continuó.

En 1997, Ovidio se proclamó como propietario del nombre que llevaba el programa de Susana Giménez en Canal 7 y la Justicia le exigió a los dueños de Telefe que le pagaran 10 millones de pesos a modo de recompensa, además de dejar de usar ese nombre para el ciclo, que lo reversionaron como "Hola Susana, te estamos llamando". "Fue muy triste, no está nunca superado. Pasó algo gravísimo y nadie se metió, nadie le dio trascendencia", reveló García.

"El que es más poderoso o cree que tiene más poder se queda con las cosas. ¿Qué es lo que pasó acá? Esto estaba registrado en "Patentes y Marcas", en "Argentores". Han pasado por arriba de todo. Fue un hecho gravísimo al que nadie le dio trascendencia. Y ha hecho millonaria a mucha gente, entre ellos a Susana Giménez. Es un negocio que ha facturado más de 100 millones de dólares", reveló Ovidio.

Sobre Susana, declaró: "Es una mujer muy ambiciosa pero no puedo opinar sobre los demás. Pero la última palabra siempre la tiene el artista, que es quien firma. Había un contrato firmado por un año más, 91-92. Si vos me dijeras que había problemas pero cuando alguien no quiso trabajar más conmigo, no trabajó más. Pero no vengas a mi casa y te lleves los muebles, los chicos, todo".

"La justicia falló a mi favor en todos los casos pero lo más grave fue que después me inventaron que una firma mía... Todo eso me afectó mucho la salud, el convivir diario. Cuando te atacan sin sentido, cuando te roban todo, encima te hacen quedar como el malo de la película, es muy difícil levantarse. Me dejaron solo porque nadie se mete contra un canal de televisión. Creo que el único que habló bastante de los derechos fue la gente de Pergolini. Si alguien viera las revistas del año 1992, en una entrevista le preguntan a ella cómo va a ser el formato, cómo va a ser el programa, y ella contesta, 'todavía Ovidio no arregló, no puedo saber'".

"Acá queda claro que yo siempre actué de manera correcta, que ella arreglaba con los canales su sueldo, que era independiente. Lo mío era coproducción con los canales, el riesgo era mío de las figuras que traía. LaToya Jackson, Tony Kamo, La Cicciolina que marcó 45 puntos de rating. Todo en ese momento era coproducción con Canal 9".

Para cerrar, Ovidio contó: "Llegás a eso con el corazón hecho jirones. Con la mentira, la agresión. Lo que no acepto y nunca voy a terminar de aceptar hasta el día que me muera es la agresión que hubo, porque detrás de que te robaron te tratan como un ladrón a vos. Eso es lo que nunca superás. ¿Si tuve algún encuentro con Susana? No, esa posibilidad quedó totalmente desarticulada porque si del otro lado no hubo ni siquiera un 'perdoname, pasó esto', al contrario, cuando pasó lo del fallo a favor mío, ella dijo "ese señor que en forma artera y aviesa..." y no voy a decir la frase. Fui yo quien le hice registrar personalmente su nombre. Lo hizo gracias a mí".

"Nadie sabe que Eduardo Celasco, el ex yerno de Susana, empezó trabajando conmigo a los 13 años porque yo era muy amigo de Jorgelina Aranda, su mamá, que era un ser celestial. Y cuando yo empecé con Pimpinela, Celasco se quedó en el Maipo controlando la recaudación de la mujer del año", remató.

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