Escándalo en la Base Aérea de Río Gallegos por denuncias de acoso sexual
Un alto oficial de la Fuerza Aérea que presta servicios en la Base de Río Gallegos estaría seriamente involucrado en denuncias de acoso sexual. Fueron interpuestas ante la Oficina de Género Militar por al menos dos de las cinco mujeres que habrían resultado víctimas y revisten como soldados y suboficiales en esas dependencias.

Caleta Olivia (agencia)

La escandalosa situación venía registrándose desde hace varios meses pero recién ayer cobró notoriedad pública al ser ventilada por el diario Tiempo Sur.

Ello ocurrió luego de que las mujeres lo revelaran a la periodista Sara Delgado, a la cual el domingo le pidieron que fuera a la casa de una ellas a modo lograr un vínculo de protección ya que otros jefes les habían sugerido que no difundieran nada hasta que se realizaran las investigaciones de rigor.

Por otra parte El Patagónico pudo saber que ayer hubo una tensa reunión de altos mandos para tratar el espinoso tema que tiene epicentro en la base que concentran dependencias de la X Brigada Aérea y de la División Antártica.

Además este medio pudo saber que en la tarde noche de lunes, cuando se estaba redactando el informe periodístico, un oficial con rango de vicecomodoro y que está vinculado al área de relaciones institucionales se presentó en el diario de la capital santacruceña para negar las imputaciones.

Habría asegurado que era víctima de un “complot” de las mujeres militares, pero que no podía formular declaraciones públicas sino contaba con la autorización de la fuerza a la que pertenece, la cual a su vez no había emitido hasta ayer ningún informe oficial.

LAS AMENAZABA CON LA BAJA

El nombre del involucrado por ahora no se da a conocer por razones legales, pero las mujeres que ventilaron el caso contaron a la periodista de referencia que venían padeciendo acosos sexuales desde hace varios meses y que de manera explícita el individuo, valiéndose de su alta jerarquía aeronáutica, les pedía a través de mensajes por telefonía celular o de manera verbal directa, mantener relaciones sexuales en forma discreta.

Incluso mostraron algunos de los mensajes que les hacía llegar a través de WathsApp y revelaron que pese al temor, algunas de ellas buscaron ayuda en la oficina o área de género militar que recibe denuncias de gente vinculada directamente a organismos de las Fuerzas Armadas, aunque en este caso solo se habría asentado una “acusación administrativa” simple.

Ante tal circunstancia revelaron que ya no sabían a quién acudir para buscar protección porque tenían miedo de perder el trabajo pero igualmente unieron fuerzas y decidieron comunicarse con el citado diario.

Señalaron que estaban en una situación más que incómoda teniendo también en cuenta que varias de ellas habían comenzado a recibir algunas sanciones por sugestivos actos de insubordinación, los cuales se traducían en sobrecarga de horarios de guardias, por citar un ejemplo.

Una de las mujeres aseguró que el alto oficial llegó a proponerle sexo oral y cuando el máximo jefe de la Base se enteró de los trascendidos habló con algunas de ellas y les habría pedido que no hagan trascender el caso y que tuvieran “consideración” con el presunto acosador ya que tenía familia.

En uno de los pasajes de la informal y delicada entrevista dijeron que recibían insistentes llamadas y mensajes del alto oficial hasta altas horas de la madrugada, el cual las amenazaba con buscar la manera de darles la baja si no era correspondido en sus deleznables pedidos.

En otros párrafos de la nota periodística, se indica que “las mujeres coinciden en que la autoridad es un hombre entrador, que es querido y respetado en la Fuerza y que incluso muestra ser un buen militar”.