Escuelas privadas adeudan salarios y también dudan sobre el inicio de clases

Desde SADOP explicaron que hay instituciones que deben hasta tres salarios y una parte del aguinaldo. Denuncian hostigamiento y persecución por realizar medidas de fuerza o adherirse al sindicato.

La educación pública en Chubut no ha completado un ciclo lectivo con normalidad en tres años, lo que ayudó a que muchos padres hicieran un esfuerzo para enviar a sus hijos a una escuela de gestión privada.

De este modo evitaban la pérdida de días de clase. Sin embargo, la crisis que vive Chubut se extiende a todos los ámbitos porque desde el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) advirtieron que hay instituciones que adeudan salarios y que no están dadas las condiciones para la vuelta a las aulas, o a la enseñanza de manera virtual.

En diálogo con El Patagónico, la secretaria general de SADOP, Carolina Rubia, explicó que los incumplimientos salariales son un condicionante para que comiencen las clases, pese a que hay un avance en el protocolo de asistencia a las escuelas. A esto se suma que hay edificios que no están en condiciones, por lo que se deben hacer obras.

“El atraso salarial no es en todas las escuelas, pero hay algunas que deben hasta tres salarios; otras dos o uno y en algunos casos deben una parte del aguinaldo. Otras lo pagan en partes. Es decir que no llegan a estar atrasados, pero sí pagan en dos partes el salario”, destacó Rubia.

“Lo que pedimos es que el pago sea en tiempo y forma. De hecho, hay escuelas que debían comenzar las clases este lunes porque tienen otro calendario y los docentes están con retención de servicios justamente porque no les han pagado”, subrayó la dirigente gremial.

Uno de los argumentos de las autoridades de las instituciones privadas es el atraso de la subvención por parte de Provincia. “Varios empleadores y representantes legales de los colegios privados le reclaman a la Provincia que se ponga al día con la subvención porque están atrasados, tal como sucede con los trabajadores estatales. Nosotros sabemos de esa situación y está perfecto que el empleador busque la forma que más le parezca para tener los sueldos, pero eso no lo exime de pagar los salarios”, cuestionó.

“El empleador en una gestión privada es un privado; no es el Gobierno de la provincia por más que esté subvencionada. El reclamo salarial se le hace al empleador y es lo que dice claramente la ley. Ellos tienen que responder y buscar la forma de tener ese dinero porque así como los docentes dan clases todo el tiempo y ofrecen su trabajo sin estar pensando de dónde viene el dinero, ellos también tienen la responsabilidad”, agregó.

“AMENAZAS CONSTANTES”

A raíz de los reclamos de los trabajadores, Rubia sostuvo que las denuncias por hostigamiento y amenazas de sanciones se han multiplicado en el último tiempo.

“Las amenazas son una constante en gestión privada. También durante mucho tiempo se fue construyendo una especie de idea de que cómo es privada lo que rige es otro tipo de normativa, como si fuera una paralela. Las amenazas, las sanciones, o a veces la persecución hacia los docentes es constante”, criticó.

“Un ejemplo es que los compañeros que están con retención de servicio todo el tiempo reciben amenazas. Incluso les dicen que si hacen retención de servicio ‘Provincia tomará cartas en el asunto y cerrará las escuelas por esas acciones’. Eso es totalmente ilógico”, afirmó la dirigente gremial.

“En nuestro ámbito es común este tipo de accionar y ni se pueden imaginar cuando un docente se afilia al gremio. A diferencia de la educación de gestión estatal, al empleador te lo encontras en la escuela todo el tiempo; entonces el trato es mucho más directo”, detalló Rubia.

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