Está fuera de peligro uno de los obreros alcanzados por la explosión en Tecpetrol
Roberto Araneda aún está internado en terapia intensiva en la Clínica del Valle, sin embargo ya se encuentra fuera de peligro y hoy podría ser trasladado a una habitación común. Así lo confirmó su esposa Carolina. "Ya está, salió de peligro. Todo gracias a Dios", dijo emocionada a El Patagónico. José Guinao, por su parte, evoluciona favorablemente pero aún se encuentra entubado y en estado reservado.
A ocho días de la explosión en un sector del yacimiento El Tordillo, que opera Tecpetrol, Roberto Araneda (45) y José Guinao (44), dos de los cinco trabajadores petroleros que formaban parte de la cuadrilla que soldaba una válvula en la planta "La Petisa", evolucionan favorablemente.
Según pudo confirmar El Patagónico, ayer Araneda aún continuaba en terapia intensiva, pero hoy podría ser trasladado a una sala común para continuar su recuperación. Así lo confirmó su esposa Carolina, emocionada ante la evolución de su marido y el apoyo que recibe por parte de familiares y amigos. "Está conversando con nosotros, tomó agua, le sacaron el respirador. Siguen con la secreción pulmonar, pero va a ir kinesiología. Ya está, salió de peligro. Todo gracias a Dios", señaló.
Según contó la mujer madre de tres hijos, Roberto tiene quemaduras de grado A, "como si fueran con agua hirviendo", pero no le van a quedar cicatrices importantes. Su ánimo es bueno, pese al estado de shock que aún padece, y lo primero que recordó fue a Cristian Gutiérrez (36), el soldador que perdió la vida en la explosión de ese jueves fatídico.
El proceso sin duda será doloroso, pero esperanzador ante este nuevo panorama, luego de una semana en la que corrió peligro su vida, y donde la ansiedad y los nervios le jugaron en contra pese a estar sedado.
Mientras tanto, también se aguarda la evolución de Guinao, quien, según se supo por fuentes extraoficiales, continúa con dificultades pulmonares, entubado, pero se espera que su evolución sea favorable en los próximos días.
INSPECCION JUDICIAL
Por otro lado, ayer comenzó la investigación judicial en el yacimiento, encabezada por la fiscal Cecilia Codina, quien estuvo acompañada por un perito ígneo, un ingeniero en Petróleo y un licenciado en Seguridad e Higiene. Además del equipo de Criminalística de la Policía del Chubut.
Recién alrededor de las 19:30 la fiscal llegó a la ciudad, tras una ardua tarea que se inició al mediodía e incluyó la toma de muestras y el secuestro de diversos elementos. "Se hizo toda la inspección ocular, se tomaron muestras de petróleo y agua, y se secuestraron desde computadoras hasta restos", explicó a El Patagónico.
"Ya terminó la inspección, sólo quedan unas válvulas para secuestrar, pero hay que cortar y vaciar unos tanques por el nivel de agua y petróleo, para que pueda ir personal de Fiscalía y Criminalística. Va a llevar un tiempo, lo que demore poner en condiciones eso", detalló.
Hoy los trabajos judiciales continuarán con reuniones junto a los peritos, recolectando toda la documentación de la causa y analizando los posibles testimonios que se pueden llegar a recabar para tratar de rearmar cómo se originó la fatal explosión.
