Estaciones de servicio colapsadas por la llegada de combustibles

Luego que en la tarde de lunes se agotaran las reservas de combustible en las dos estaciones de servicio Axion de esta ciudad al no poder cubrir la demanda de otras dos de YPF donde desde hacía cuatro días eran inexistentes por el extenso bloqueo de la planta de almacenamiento en Comodoro Rivadavia, finalmente a mediodía de ayer comenzó a normalizarse la venta en todas las bocas de expendio.

Caleta Olivia (agencia)

El alivio fue generalizado a pesar que sus accesos estuvieron colapsados de vehículos al igual que las calles adyacentes, por lo cual inspectores de la Supervisión Municipal de Tránsito tuvieron que desplegar una intensa tarea para ordenar la circulación y evitar que se produjeran incidentes entre los conductores.

Es que, en varias ocasiones y sobre todo el fin de semana, cuando la escasez se fue agudizando, no solo de produjeron fuertes discusiones y bocinazos sino también algunas escenas de pugilato.

Esto último debido a inconscientes descuidos o por la viveza criolla de algunos conductores que se adelantaban a otros que esperaban su turno por más de una hora para llegar a los surtidores de Axion, empresa que a pesar de tener su playa de tanques en el puerto Caleta Paula, no daba abasto con sus camiones para abastecer a su amplia red de estaciones en Chubut y Santa Cruz.

GAJES DEL DESABASTECIMIENTO

La inicial escasez y luego total falta de combustibles generó no solo serios y disimiles problemas sino también situaciones anecdóticas en esta y otras ciudades.

A modo de ejemplo, el chofer del primer camión de YPF que poco antes del mediodía de ayer llegó a le estación “San Jorge” de Caleta Olivia mientras lo esperaba una fila de cientos de vehículos livianos, contó a El Patagónico que cuando avanzaba por la Ruta 3 procedente de Comodoro Rivadavia con una carga de 37 mil litros de naftas y gasoil, los automovilistas que cruzaba en su trayecto lo saludaban con cambios de luces y bocinazos como su fuera un “héroe”.

Por otra parte se pudo observar que para evitar las tediosas filas, muchas personas acudían a los surtidores con bidones, pero debido a que en las de Axion se dispuso para esa modalidad vender cualquier carburante por no más de doscientos pesos, algunos compradores acudían en grupo con sus familias para lograr un mayor aprovisionamiento.

La crítica situación también generó gestos de solidaridad pero también situaciones de egoísmo y entre estas últimas se detectaron quejas porque se daba prioridad a ambulancias y patrulleros policiales. Incluso a mediodía de ayer, varios de los que esperaban en el acceso a la estación Axion ubicada en el microcentro, impidieron dar prioridad a dos camiones recolectores de residuos, a pesar que esas unidades debían cumplir con un servicio público.

En tanto, a medida que se fue agudizando el problema, las empresas de transporte de pasajeros, tanto del servicio urbano como de media distancia, se vieron obligadas a restringir sus frecuencias y no fueron pocos los automovilistas que luego de esperar mucho tiempo haciendo alguna fila, lanzaron algún improperio a los playeros cuando estos les informaban que “se terminó el combustible”.

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