Washington (Télam)
El acuerdo, concluido tras dos años de difíciles negociaciones, todavía debe superar varios pasos, incluyendo la aprobación internacional y del Congreso estadounidense, antes de poder ser implementado.
Bush afirmó en una declaración que trabajará con el Congreso «para hacer realidad esta iniciativa importante», en referencia al pacto sellado.
El pacto, aprobado el miércoles por el gabinete indio, permitirá a India acceder a combustible y tecnología nucleares estadounidense por primera vez en 30 años, pese a que Nueva Delhi no firmó los pactos anti proliferación y probó armas atómicas.
Los críticos dicen que el acuerdo perjudicará los esfuerzos internacionales contra la proliferación y podría aumentar el arsenal atómico de India, si el uranio se canaliza hacia la producción de armas.
Esto, agregan, podría desatar una carrera armamentística en Asia. Pakistán, rival histórico de India y también potencia nuclear de facto, rechazaba tajantemente el acuerdo.
Además, el tratado se firmó en un momento en que la comunidad internacional intenta imponer nuevas sanciones a la República Islámica de Irán por su intención de desarrollar energía nuclear.
A su vez, Corea del Norte -que probó un misil atómico el año pasado- suspendió las actividades de su principal reactor y cerrará el resto a cambio de cooperación económica y energética por parte de las Estados Unidos, Rusia, Japón, China y Corea del Sur.
«La conclusión de las negociaciones sobre este acuerdo es un enorme paso hacia adelante en el cumplimiento de la promesa de plena cooperación nuclear civil tal como fue prevista por el presidente George W. Bush y el primer ministro Manmohan Singh», se informó en un comunicado conjunto citado por la CNN.
«Esta cooperación nuclear civil ofrecerá beneficios estratégicos y económicos enormes para ambos países, incluyendo una mayor seguridad energética, una fuente energética ecológicamente más sana, mayores oportunidades económicas y esfuerzos anti proliferación más robustos».
Antes de que se pueda implementar el pacto, India debe negociar un régimen de inspecciones para sus instalaciones con el organismo de control nuclear de la ONU (OIEA).