El mismo se adoptó luego que en Comodoro Rivadavia, desde donde procede gran parte de la mercadería que se distribuye a comercios locales, se registrara un preocupante incremento de casos positivos de la pandemia.
Además, teniendo en cuenta que se trata de una localidad de proximidad, la frecuencia de los servicios de transporte es elevada y vale recordar que el nuevo protocolo fue compatibilizado con numerosos directivos o representantes de firmas distribuidoras de la ciudad chubutense.
Lo que no ha cambiado es el operativo de desinfección de camiones o vehículos utilitarios de carga cuando llegan al módulo de control del acceso norte y la obligación de dirigirse hacia un predio decampado para el trasbordo de mercadería para el caso de los que traen frutas y verduras.
En cambio, los que transportan otros productos, deben firmar una planilla (que representa una declaración jurada) en la cual dejan sentado a que comercio irán a descargar, su dirección y horario pero, como hecho significativo que refleja la exigencia del protocolo, está prohibido facilitarle una lapicera al chofer u otro responsable para asentar los datos, por lo cual ellos tienen la obligación de traer la suya.
Esta pequeña pero notoria novedad, fue confirmada a El Patagónico esta maña por Omar Nieva, jefe del Departamento de Abasto y Control Bromatológico que se encontraba en el módulo del acceso norte junto otros inspectores y el operario de guardia del área Saneamiento, encargado de rociar con desinfectante los vehículos de transporte.
Nieva precisó que ahora también es obligatorio para el chofer y el ayudante de los vehículos que ingresan, contar en la cabina con un kit de cuidado personal compuesto por jabón, toallas descartables y alcohol en gel.
Además, deben tener mamelucos descartables tipo “tybek”, guantes descartables, barbijos, gafas o máscaras faciales “y una lapicera de uso personal y exclusivo” y someterse a un control de su temperatura corporal.
