Estudian la venta de carne de burro mientras invitan a degustaciones

La aparición de carne de burro en comercios de Chubut abrió un debate social y sanitario. Mientras en Trelew se agotaron los cupos para una degustación gratuita organizada por una carnicería local, la Fiscalía de Ambiente y Maltrato Animal inició actuaciones para determinar si el producto es apto para el consumo y si su comercialización cumple con los controles correspondientes.

La intervención comenzó tras la difusión pública del emprendimiento “Burros Patagones”, impulsado por el productor rural Julio Cittadini, quien lanzó la venta de cortes a un valor promocional de $7.500 el kilo.

Revisión de aspectos sanitarios

La fiscal Florencia Gómez confirmó que se solicitaron informes a organismos competentes para verificar el marco sanitario y comercial de la iniciativa.

Además, fueron convocados especialistas y también se prevé tomar contacto con productores vinculados al proyecto.

El objetivo es establecer si el consumo de este tipo de carne reúne condiciones adecuadas y si la actividad se desarrolla dentro de la normativa vigente.

Qué dice la normativa

En Argentina, la venta no está expresamente prohibida, aunque existen limitaciones vinculadas a la faena y habilitación de establecimientos específicos.

Actualmente no habría frigoríficos habilitados a nivel nacional para una comercialización masiva, aunque las provincias pueden autorizar experiencias puntuales bajo supervisión sanitaria y controles del SENASA.

La propuesta tuvo una rápida repercusión en Trelew. La primera degustación gratuita agotó sus cupos en poco tiempo y los organizadores adelantaron nuevas fechas.

Desde el comercio que la ofrece indicaron que hubo curiosidad inicial y buena recepción entre quienes decidieron probarla.

Sus impulsores sostienen que se trata de una carne magra, nutritiva y de sabor similar a la vacuna, apta para preparaciones tradicionales como milanesas, guisos o embutidos.

Al mismo tiempo, la iniciativa abrió distintas miradas dentro de la comunidad: algunos la consideran una nueva opción productiva y gastronómica, mientras otros plantean reparos culturales o vinculados al bienestar animal.

Por ahora, Chubut sigue de cerca una experiencia novedosa que mezcla producción regional, consumo y regulación.