Estudiantes ocuparon la Escuela 731 y la Policía no pudo impedirlo

Los alumnos decidieron ocupar pacíficamente el establecimiento ante la falta de respuestas del Gobierno provincial para arreglar los problemas edilicios y en solidaridad con los docentes que están de paro desde el 22 de julio. La toma comenzó el lunes a las 18 con el apoyo de docentes y padres de la institución. La Policía intentó desalojar a los jóvenes pero no pudieron ante la presencia de sus padres.

La Escuela 731, ubicada en Alvear y 12 de Octubre, tiene problemas edilicios graves que imposibilitaron que se dictaran clases ya durante el primer cuatrimestre. El sistema de calefacción no funcionaba, por lo que se hacía imposible estar en las aulas con bajas temperaturas.

Las respuestas nunca llegaron, pese a que la comunidad realizó abrazos solidarios, marchas y diferentes reclamos para que el Gobierno provincial les brindara una solución. La única alternativa que les dieron fue tener clases, en forma paralela, en el SUM del establecimiento, que era el único lugar calefaccionado.

Ahora los alumnos sienten que su voz no es escuchada y por eso decidieron ocupar pacíficamente el edificio en solidaridad con los docentes que se hallan de paro desde el 22 de julio, reclamando –entre otras cosas- que les paguen en tiempo y forma y les regularicen la atención de la obra social Seros.

Además, de este modo consideran que se solidarizan con sus pares de la Escuela 746, ocupada la semana pasada.

La medida fue decidida en asamblea el viernes, pero no pudieron llevarla a cabo porque la institución permanecía cerrada. Por eso los jóvenes esperaron hasta el lunes, a las 18, cuando recién pudieron ingresar. Carteles y banderas son sus estandartes.

Una hora después de que los alumnos ingresaron a la institución llegó la directora Blanca Rey para hacerles saber que no estaba de acuerdo con la medida. Los ocupantes justificaron su acción e intentaron entregarle una nota firmada por ellos y sus padres, pero la directora se negó a recibirla.

LA POLICIA NO PUDO IMPEDIRLO

Los minutos pasaban y los jóvenes acomodaban sus bártulos para pasar la noche en la institución, hasta que llegaron tres móviles policiales. Dos efectivos se bajaron e ingresaron al recinto.

Fue entonces que el ánimo de juvenilia cambió radicalmente ante la orden de los policías de retirarse del lugar por ser partícipes de un delito. Pero los jóvenes llamaron a sus padres, quienes llegaron casi al mismo tiempo que algunos docentes.

Explicaron que los estudiantes se quedarían en el establecimiento con el acompañamiento de un adulto. Es que todos los jóvenes que están en la Escuela 731 cuentan con la autorización de sus padres.

Los efectivos policiales se retiraron y un grupo de 50 personas se quedó hasta la medianoche en las afueras de la Escuela 731 para asegurarse de que no se volviera a repetir la situación.

En la Escuela 731 hay una preocupación extra. Es que si bien se podría solucionar el conflicto por el cual no se dictan clases desde hace 47 días, los serios problemas edilicios podrían impedirles retornar a clases este año, donde a todo esto ya se considera que escolarmente está perdido.

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