Eulalio Muñoz concretó una hazaña
Con su 30° puesto en el Maratón de Valencia, el chubutense nacido en Gualjaina, se convirtió este domingo en el segundo atleta argentino de la historia en correr esa mítica distancia por debajo de las 2 horas y 10 minutos. Con un registro de 2h09m59s, ratificó su clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021 y quedó a solo dos segundos del récord nacional establecido por Antonio Silio en Hamburgo hace 25 años.

En una de las más extraordinarias jornadas que se recuerden en el atletismo de fondo a nivel mundial, este domingo en Valencia (España), el argentino Eulalio Muñoz concretó una hazaña.

Con su 30° puesto en el Maratón de esa ciudad –nivel Platino de World Athletics y la carrera más importante de un año sacudido por la pandemia– el oriundo de Gualjaina (Chubut) se convirtió en el segundo atleta de nuestra historia en correr esa mítica distancia por debajo de las 2 horas y 10 minutos.

Con un registro de 2h09m59s, ratificó su clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021 y quedó a solo dos segundos del récord nacional establecido por Antonio Silio en Hamburgo hace 25 años.

La jornada se había iniciado con un espectacular medio maratón donde, por primera vez en la historia, se bajaron los 58 minutos. Los cuatro primeros estuvieron por debajo del récord mundial que ostentaba el keniata Geoffrey Kamworor (58m01s el año pasado).

Otro keniata, Kibiwott Kandie, reeditó el duelo que ya viene siendo un clásico con Jacob Kiplimo, de Uganda, quien lo había aventajado en el reciente Campeonato Mundial en Polonia. Ahora Kandie se desprendió en el kilómetro final para arrasar con el récord, al marcar 57m32s. Kiplimo lo escoltó con 57m37s y luego llegó otro keniata, Rhonex Kipruto, quien hacía su debut en la distancia y marcó 57m49s. El cuarto fue el también keniata: Alexander Mutiso con 57m59s.

En damas, la vencedora fue la etíope Genzebe Dibaba, debutante, quien se acercó a la marca mundial femenina con 1h05m18s. No sorprendió, ya que tenía grandes antecedentes en pista, incluyendo su récord mundial de los 1.500 metros.

Los 21k y el Maratón de Valencia –que celebraba su 40ª edición– quedaron reservados solo para la elite mundial, ya que por las disposiciones sanitarias y la emergencia debido a la pandemia no pudieron cumplirse las pruebas populares. En un circuito especialmente diseñado y que tuvo la habitual meta en el Palacio de las Artes y las Ciencias valenciano, una elite nunca antes vista se dio cita para estas fantásticas carreras.

Con 35 hombres con antecedentes por debajo de 2h10 –y una decena por debajo de 2h05– se preveía un maratón de gran nivel. Y así sucedió. El keniata Lawrence Cherono–vencedor el año pasado en los “majors” de Boston y Chicago– libró un intenso duelo en el kilómetro final con su compatriota Evans Chebet. Pero el sprint de este fue demoledor en los últimos 200 metros y se llevó la victoria en 2h03m00s, con 4 segundos de ventaja sobre su rival.

Chebet alcanzó la fama un año atrás al conquistar el Maratón de Buenos Aires con 2h05m00s, mientras que Cherono también estuvo en nuestra ciudad: fue tercero en los 21k del 2018, antes de convertirse en la gran figura de los “Majors”. Otro de los que tuvo participación destacada en la capital argentina, el keniata Reuben Kiprop, estuvo hoy entre los líderes hasta el km 37 y terminó 5° con 2h04m12s. Kiprop había debutado como maratonista con su segundo puesto, tras Chebet, el año pasado en Buenos Aires. El etíope Birhanu Legese, quien encabezaba la lista de favoritos, ahora fue 3° con 2h03m16s mientras que 4° quedó el keniata Amos Kirop con 2h04m12s.

Las keniatas también dominaron la prueba femenina. Peres Jepchirchir (campeona mundial de 21k) debutó con gran éxito en el maratón con 2h17m16s, seguía por su compatriota Joycilie Jepkosgei con 2h18m40s y la namibia Helia Johannes con 2h19m52s.

Fue en ese marco donde Eulalio Muñoz, nacido el 16 de julio de 1995 y que entrena en Esquel bajo la conducción técnica de Rodrigo Peláez, concretó su hazaña. Ya se preveía por su ritmo, al cruzar los 15 km en 46m01s y registrar luego parciales de 1h04m33s en la mitad del recorrido, 1h16m31s en los 25 km y 1h32m16s en los 30 km.

Muñoz había debutado como maratonista en la pasada temporada con un registro de 2h15m48s en Rotterdam, que insinuaba sus grandes condiciones. En septiembre ocupó el 7° lugar del Maratón de Buenos Aires con 2h12m21s (llevándose allí el subcampeonato nacional y la medalla de bronce del Sudamericano). Y en diciembre de 2019, en Valencia, marcó 2h11m25s, obteniendo la marca mínima para los Juegos Olímpicos. Otro atleta que también viene de Esquel, Joaquín Arbe, ya había conseguido dicha mínima en Buenos Aires.

Debido a la pandemia –que afectó los entrenamientos de ambos y casi los dejó sin competencias– Arbe solo pudo volver a participar el mes pasado, con un buen paso por el Mundial de 21k en Gdynia, Polonia. Muñoz, por su parte, prefirió concentrarse para este maratón en Valencia, lo que ha concretado con un gran resultado.