Evacuaron edificio del 2 de Abril por temor a un desmoronamiento

Varias familias que residen en un edificio de monoblocks del barrio 2 de Abril se mostraban anoche reticentes a retornar a sus departamentos, luego que el mismo tuviera que ser evacuado por disposición de bomberos debido al temor de un colapso en la estructura de planta baja y tres pisos.

Caleta Olivia (Agencia)
El alerta de un potencial desmoronamiento de alguna parte del complejo habitacional al que se accede por las escaleras 24 y 25 que contiene a 16 familias se produjo poco antes de las siete de la mañana cuando algunos de los moradores del primer sector sintieron un fuerte crujido seguido de la caída de trozos de mampostería en el palier, en tanto las juntas de dilatación parecían tener una mayor abertura que días anteriores.
Si bien este tipo de problemas no es nuevo para todos los edificios del barrio que fue construido hace 21 años y con el tiempo fueron acusando deterioros por movimiento de suelos, desgaste de material -a lo que se sumaron daños provocados- lo sucedido ayer superó a otras circunstancias.
Es que poco después del mediodía se percibió otro movimiento en el sector de departamentos de la escalera 25 y por ello se exigió la inmediata presencia de bomberos, funcionarios municipales y responsables locales del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV).

MEDIDA PREVENTIVA
Los acontecimientos hicieron que el jefe de la Unidad XVI de Bomberos, comisario Ramón Antonio Ramos, dispusiera la evacuación total del edificio y el precintado del perímetro en las primeras horas de la tarde como medida de prevención, aunque algunas familias habían decidido abandonarlo mucho antes.
La ocasión fue propicia para que varias vecinas comentaran a Diario Patagónico que hace aproximadamente una década se hicieron algunas reparaciones que no dieron gran resultado. Además, admitieron que ya estaban acostumbradas a ver con preocupación nuevas rajaduras en los paneles de concreto, en tanto sus reclamos se desvanecían en el escritorio de algún funcionario del IDUV. 
Para dar una idea de la indignación que tenían algunos oradores, uno de ellos le dijo al reportero gráfico de este medio que «si no venís a repararnos el edificio no te hablo».

NO SE CAERA
Para asegurar que la gente no intentara volver a ingresar a sus departamentos mientras se realizaban las inspecciones, se solicitó el apoyo de personal de la Seccional Tercera de Policía, al tiempo que se conformaba sobre la marcha un Consejo Interdisciplinario de Emergencia.
Además de integrantes de las unidades bomberiles 5ª y 16ª que dependen de la Policía de Santa Cruz, el mismo también estuvo integrado por representantes del área de Planeamiento y Medio Ambiente del Municipio, referentes locales del organismo provincial de vivienda (IDUV) y dos ingenieros civiles particulares, de apellidos Lezcano y Calvo, quienes fueron convocados para brindar asesoramiento.
Tras el peritaje preliminar, los ingenieros determinaron que no había riesgo de desmoronamiento del edificio, aunque evaluaron que las juntas de dilatación tenían una abertura considerable, al tiempo que aconsejaron realizar nuevas y periódicas evaluaciones.

CIERTA RETICENCIA
Todo quedó asentado en un «acta de constatación» y por ello el comisario Ramos dispuso dejar sin efecto la evacuación a eso de las 16, que incluso contemplaba la reubicación temporaria de familias en el complejo deportivo «Ingeniero Knudsen».
Sin embargo, no hubo tranquilidad total cuando se anunció que no había peligro ya que se sucedieron algunas discusiones con algunos vecinos ya que varios no querían retornar a sus departamentos y exigían inmediatas reparaciones, situación que se mantenía hasta el cierre de esta edición.

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