El alumnado de la Escuela Primaria Provincial Nº 1 de Caleta Olivia tuvo que ser evacuado a media mañana de este lunes por un llamado anónimo que alertaba sobre la existencia de un explosivo.
El alerta fue recibido alrededor de las 10:30 por la línea telefónica de emergencia 911 e inmediatamente después se recibió otro llamado en la Unidad Quinta de Bomberos, escuchándose en ambos casos la voz de una mujer adulta que brevemente dijo que en el edificio “hay una bomba”, según lo hizo saber a medios periodísticos la directora de la Regional Norte de Escuelas Provinciales, Magdalena Paredes.
A todo esto, los directivos del establecimiento se sorprendieron cuando arribó personal bomberil y de la Comisaría Primera ya que no tenían conocimiento de la amenaza.
Inmediatamente se activó el protocolo preventivo de seguridad para estos casos, disponiéndose que el alumnado se retirara ordenadamente desde las aulas y se dirigiera en principio hasta el gimnasio y luego al patio exterior.
En tanto, especialistas en explosivos de bomberos revisaron minuciosamente los sanitarios, armarios de aulas, galerías y otros espacios que pudieran ser sospechosos para ocultar cualquier elemento extraño, en tanto que personal policial bloqueó una de las calles de acceso al edificio ubicado en la zona norte del ejido urbano, como medida preventiva.
Alrededor de las 11:00 se constató que se trataba de una falsa alarma, por lo cual se autorizó a que las clases continuaran desarrollándose con normalidad, pero muchos padres y madres que se fueron enterando del suceso y se acercaron a la escuela optaron por retirar a los niños y niñas.
Una de las madres que retiraba a su hija contó a El Patagónico que la semana pasada vivió otra situación de alerta ya que tuvo que ir a la Escuela Industrial Nº 1 a buscar a su hijo adolescente dado que en ese lugar hubo una amenaza de tiroteo, todo lo cual ya le resultaba preocupante.
También se hicieron presentes dirigentes locales del principal gremio docente ADOSAC para interiorizarse de lo sucedido, en tanto investigadores de la policía comenzaron a realizar peritajes de las dos llamadas anónimas para identificar a la persona que hizo los llamados.
Finalmente, la profesora Paredes dijo que “es lamentable que suceda esto porque ya venimos de la semana pasada con una situación compleja por amenazas de tiroteos y muchísimas familias se encontraban angustiadas y con temor, no solo en Caleta Olivia sino también en otras localidades de la provincia”.
