El pesquero donde trabajaba el herido estaba a 300 kilómetros de la costa de Chubut.
Una fractura expuesta sufrida en plena jornada de pesca, a más de 300 kilómetros de la costa patagónica, activó un complejo operativo aeronaval que permitió evacuar de urgencia a un tripulante herido en aguas del Mar Argentino.
La maniobra, ejecutada por personal de la Prefectura Naval Argentina, incluyó el despliegue de un helicóptero y un avión de apoyo para rescatar al trabajador desde la cubierta de un buque pesquero que navegaba mar adentro.
La emergencia se produjo a bordo del pesquero argentino “Salvador R”, cuando uno de los tripulantes sufrió una fractura expuesta de tibia y peroné en su pierna derecha tras ser golpeado por un cabo durante tareas de cubierta.
El accidente ocurrió mientras la embarcación se encontraba a más de 180 millas náuticas de la costa de Chubut, una distancia que dificultaba cualquier asistencia médica inmediata.
La situación fue reportada por el capitán del buque al Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Bahía Blanca, organismo que coordinó la respuesta de emergencia junto con el servicio médico de la Prefectura.
A través de una radioconsulta, especialistas evaluaron el cuadro clínico del herido y brindaron instrucciones al personal embarcado para estabilizarlo mientras se organizaba el operativo de rescate.
Tras analizar la gravedad de la lesión, se determinó que era indispensable una aeroevacuación urgente para garantizar una atención médica adecuada y evitar posibles complicaciones derivadas de la fractura.
Para concretar el rescate, la Autoridad Marítima Nacional desplegó un helicóptero PA-41 perteneciente a la Estación Aérea Comodoro Rivadavia y un avión PA-25 de la Estación Aérea Viedma, que brindó apoyo logístico y operativo durante toda la misión.
Las aeronaves debieron recorrer cientos de kilómetros sobre el mar hasta alcanzar la posición del pesquero. Una vez en el lugar, el helicóptero inició una delicada maniobra de aproximación sobre la embarcación, condicionada por el movimiento constante del buque y las condiciones propias de la navegación en mar abierto.
Con precisión quirúrgica, la tripulación aérea realizó el procedimiento de izado mediante guinche y logró evacuar al trabajador accidentado desde la cubierta del pesquero. La operación demandó una coordinación permanente entre el personal embarcado y los rescatistas, que trabajaron para asegurar el traslado sin agravar las lesiones del tripulante.
Con el herido ya a bordo, el helicóptero emprendió el regreso hacia tierra firme acompañado por el avión de apoyo. Ambas aeronaves se dirigieron al Aeropuerto de Trelew, donde aguardaban los servicios médicos para recibir al paciente y trasladarlo a un centro asistencial especializado.
El operativo concluyó con éxito y permitió que el tripulante recibiera atención en el menor tiempo posible.
