Evo Morales alerta sobre una "guerra sucia" contra Bolivia

El presidente Evo Morales descartó la posibilidad de una guerra civil en el país y alertó sobre una "guerra sucia" iniciada contra su gobierno, organizada desde el exterior por "algunos compa-triotas" y medios de comunicación, que no identificó.

"Lamento que algunos compatriotas nuestros hagan una guerra sucia contra Bolivia en Estados Unidos y Europa. Sabemos cómo se han organizado y sabemos quiénes dan facilidad para esa clase de campaña», dijo Morales el martes en una reunión con miembros del cuerpo diplomático.
Aunque no lo mencionó, la referencia estuvo vinculada al prefecto (gobernador) de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien ayer retornó del exterior donde, según dijo, habló sobre la situación política del país y lo que a su entender es la «posibilidad» de una guerra civil, indicó la agencia Ansa.
Morales atribuyó recientes conflictos en Cochabamba, donde hubo enfrentamientos entre opositores y adherentes del prefecto, a una reacción hacia autoridades que «mostraron cierta soberbia, los engañaron y usaron políticamente (durante) toda una historia».
El cuerpo diplomático acreditado en Bolivia visitó al presidente para presentarle un saludo protocolar y expresarle el deseo de que «este año en Bolivia pueda haber unidad, solidaridad, justicia y paz», según el nuncio apostólico Ivo Scapolo.
En relación con los medios de comunicación, recordó que «algunos informaron que el gobierno acabaría con la educación y la propiedad privada. Jamás. Esa es la agresión que recibimos. Nosotros no somos excluyentes y queremos seguir avanzando en un país con justicia», afirmó.
Por otra parte, en declaraciones ofrecidas en Potosí, Morales advirtió que si se comprueba que la empresa transnacional Transredes saboteó durante el conflicto de Camiri con el cierre de válvulas de los ductos que abastecen de combustible a Santa Cruz, La Paz, Chuquisaca y Potosí, no le temblará la mano para expulsarla de Bolivia.
«Yo le di una instrucción al ministro de Hidrocarburos (Carlos Villegas); tiene que darse un ultimátum. Estamos investigando seriamente y si se demuestra que hay un sabotaje, no tengo ningún miedo, no me va a temblar la mano para expulsar a la transnacional que sabotea y conspira contra el gobierno, contra la economía nacional», dijo, según la Agencia Bolivia de Información (ABI).
De acuerdo con los informes que recibió el gobierno, los operadores de Transredes habrían cerrado válvulas a las 16:30 del viernes, dos horas antes de que los pobladores de Camiri adoptaran la extrema medida de tomar planta de bombeo y almacenaje de Choreti.

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