El caso recayó en la fiscal general de feria, Camila Banfi, quien atendió a los familiares de Omar Cayo Gutiérrez en el Ministerio Público y ordenó la exhumación del cuerpo para ser sometido a una autopsia y poder así investigar su muerte dudosa.
Según la información a la que accedió El Patagónico, los familiares del fallecido radicaron una denuncia por inacción policial y a partir de allí la acusadora pública abrió un expediente de investigación para determinar todas las acciones administrativas que se llevaron a cabo en forma posterior al hallazgo.
El hermano de Omar, Wilson, sostiene que esperaba que la policía profundizara la inspección ocular realizada al momento de encontrar el cuerpo y se completaran otras acciones investigativas. Sin embargo nada de esto ocurrió y por ese motivo presentó la denuncia.
Por ello, Banfi se encargará de averiguar las circunstancias por las que todos los que intervinieron dijeron que se trataba de una muerte natural y en paralelo, ante posibles irregularidades, la investigación de muerte dudosa.
Por lo pronto se comenzó a reunir la documentación necesaria, se requirió la exhumación del cuerpo para practicar una nueva autopsia y una vez que se concrete esa medida deberá ser trasladado a la morgue y mantenerse en heladera, previo a la intervención del médico forense.
En esta línea, además de las entrevistas a potenciales testigos, la fiscal ordenó el relevamiento de cámaras de seguridad y un nuevo rastrillaje en la zona.
PEDIDO DE JUSTICIA
En busca de obtener el acompañamiento de la comunidad, la familia de Omar realizó ayer a la tarde una manifestación por las calles del centro para pedir que se esclarezca la muerte del joven universitario. La concentración comenzó a las 17 en la plaza de la Escuela 83 donde varias personas se acercaron para brindar su apoyo al pedido de Justicia.
En diálogo con El Patagónico, Wilson detalló que después de encontrar muerto a su hermano decidió llamar a la Policía, pero los efectivos “actuaron de manera incorrecta”, por lo que decidió pedir una ambulancia para poder sacar a Omar de la habitación. Sin embargo, “nadie se quiso acercar a darnos una mano”.
Me dijeron que no se le podía hacer la autopsia, no sé por qué lo dijeron. Yo insistí en que la hagan porque desde mi punto de vista yo encontré golpes en la cabeza de mi hermano, consideró Wilson y sostuvo que según los efectivos policiales que actuaron en esa oportunidad había fallecido por muerte natural. Y mi hermano era un chico muy sano”.
Lo más triste es que no dieron tiempo para poder velarlo, no le hicieron la autopsia. Y lo que pido es un poco de Justicia. Quiero saber dónde está el sospechoso, quién fue, por qué le pegó, si es que le quiso robar algo. No lo sé. Me gustaría que la gente o los vecinos que lo hayan visto brinden información porque es muy triste empezar el año de esta manera”, lamentó Wilson.
