En hecho ocurrió frente al domicilio del septuagenario, en la esquina de las calles Cuba y Uruguay de esta misma ciudad y Páez habría manifestado que reaccionó de esa manera porque estaba hastiado del permanente hostigamiento que recibía de su hijastro, el cual reside en otro domicilio.
Cuando los policías arribaron al lugar, se encontraba un amigo de la víctima, de apellido Montes. Éste les dijo a los uniformados que había acompañado de Cabrera a esa casa ya que el mismo acudió a pedirle dinero al padrastro para comprar bebidas alcohólicas, algo que hacía habitualmente, pero esta vez el padrastro no solo se la negó sino que, luego de una fuerte discusión, desde el patio le disparó con una escopeta.
El informe emitido por la policía indicaba que Cabrera fue traslado en una ambulancia del Hospital Zonal hasta la guardia del nososomio, ingresando con un trauma múltiple causado por herida por proyectil múltiple (perdigones), con lesión vascular, muscular y de otros tejidos blandos a nivel de la pelvis y el muslo derecho.
Debido a su discapacidad, al autor del disparo se le habría permitido permanecer en su domicilio, en tanto se sustanciaba una causa penal a cargo del juez de instrucción Gabriel Contreras, quien este lunes podría adoptar una nueva instancia procesal.
El deceso se registró en las últimas horas del domingo y pudo saberse que el cuadro clínico de Cabrera se habría complicado ya que le encontraron otro perdigón alojado en el intestino y presentaba un fuerte estado gripal.
Sus restos iban a ser velados a partir de esta tarde en la sala de la cochería municipal e inhumados mañana martes en el cementerio local.
