Familiares de los asesinados Goroso y Vidal reclamaron justicia en las calles céntricas
Néstor Goroso murió el 30 de mayo tras haber sido baleado 24 días antes afuera de su casa, frente a la feria La Saladita. Su pareja aseguró que un testigo no quiere colaborar con la Justicia y que por ello el caso está impune. El reclamo estuvo acompañado por los familiares de Angel Vidal, asesinado el 20 de octubre en el Moure. En esa causa el homicida sigue prófugo.
Más de cincuenta personas se reunieron ayer por la tarde en la plaza de la Escuela 83 para unificar su pedido de justicia por los homicidios aún sin esclarecer. Con grandes banderas y pancartas con los rostros de las víctimas visibilizaron su ruidosa protesta por las calles céntricas.
La marcha partió pasadas las 18:30 por San Martín hasta Güemes. Luego los manifestantes regresaron al punto de encuentro por la avenida Rivadavia. Con diferentes cánticos los familiares de los jóvenes asesinados a tiros recordaron a sus seres queridos y sobre todo reclamaron: “¡la justicia dónde está!”.
La muerte de Néstor Alejandro Goroso (22) se produjo el lunes 30 de mayo luego de agonizar durante 24 días en una sala de terapia intensiva del Hospital Regional. El ex integrante de la facción sindical de Los Dragones fue herido de bala durante la mañana del viernes 6 de mayo luego de discutir con dos personas, afuera de su vivienda en el final de la avenida Rivadavia.
Dos de los tres disparos que recibió le afectaron órganos de la zona abdominal. “El Pelado”, como lo llamaban sus seres queridos, estuvo en grave estado y después se recuperó. Sin embargo falleció a las 15:30 del 30 del mayo como consecuencia de las lesiones sufridas por las balas.
En diálogo con El Patagónico, su pareja Gabriela Alvarado aseguró: "están los sospechosos, pero como nadie habla, supuestamente nadie vio nada y no pueden hacer nada me dijeron” desde el Ministerio Público Fiscal. En un principio de la investigación había un testigo que con el paso del tiempo no quiso señalar a los autores de los disparos.
"Hasta que no hablen la causa no va a poder avanzar en nada. Desde la Fiscalía me mandan a llamar siempre y yo voy a decir lo que sé. Ya pasaron seis meses y medio”, recriminó la mujer. Gabriela y Néstor convivían hacía dos años y tiene un hijo en común, Ian, de tres años y medio.

DOS ENCAPUCHADOS

Respecto a las circunstancias del asesinato, la pareja de la víctima sostuvo: “lo que yo me enteré fue que hubo una discusión y ahí le dispararon. El cuando estuvo despierto me dijo que eran dos pibes que estuvieron ahí, pero no se acordaba quiénes habían sido. Al estar una semana dormido no se acordaba de nada".
El suegro de Néstor, Hugo Alvarado, agregó que su yerno “me dijo lo mismo que a ella que llegaron dos tipos encapuchados y pasó lo que pasó".
El hombre consideró que salir a marchar “es la manera justa. No es fácil estar atrás de un escritorio, hay que poner un poquito más de empeño a las cosas. Ojalá que a ellos (los jueces) nunca les pase porque yo no sé si estarían seis meses esperando como nosotros. Acá los jueces tienen que moverse, son los únicos que te dan las opciones para que vos llegues al punto del caso”, cuestionó.
En tanto, Karina Gallardo -la madre de Angel Leonado Vidal (19)- afirmó que no hay novedades sobre el paradero del presunto asesino de su hijo identificado por la policía como Cristian “Piri” Alanís (19). El joven sigue prófugo de la justicia y se desconoce si abandonó esta ciudad.
“Leito” recibió un disparo en la cabeza durante la tarde del miércoles 19 de octubre cuando caminaba junto a uno de sus hermanos y otros amigos. Fue sobre la calle Marinero López, en el límite de los barrios Moure e Isidro Quiroga. La víctima falleció a las 4 del día siguiente.