FAU enfrenta el año electoral con el desafío de evitar su atomización

Tras haber sufrido un profundo proceso de desgaste, que se inició con los embates de su ahora ex aliada Elisa Carrió, aún persiste la pelea interna del radicalismo.

 El Frente Amplio Unen (FAU) enfrenta este año electoral el difícil desafío de evitar la atomización del espacio, tras haber sufrido un profundo proceso de desgaste, que se inició con los embates de su ahora ex aliada Elisa Carrió y aún persiste a instancias de la pelea interna del radicalismo, que orilla las costas de la ruptura, dividido por la posibilidad de alianzas con el macrismo y el massismo.

Pese a haber abandonado el espacio opositor de un portazo hace unos meses atrás, Elisa Carrió (Coalición Cívica-ARI) volvió a arremeter con su cruzada a favor de un acuerdo FAU-PRO para “salvar del PJ a la República” y reclamó “una concertación más amplia y que la sociedad decida a qué líder entrega su confianza para reinventar la Argentina Republicana”.

El senador nacional y titular de la UCR, Ernesto Sanz, también insistió con la misma idea, que en su caso -a disgusto de Carrió- incluye al Frente Renovador de Sergio Massa y que profundiza la grieta que lo separa del sector del radicalismo liderado por Julio Cobos, su competidor presidencial interno, y Raúl Alfonsín, estos últimos, férreos detractores de extender los límites del FAU.

“Hay gente que cree que hay que cerrar puertas; yo creo que hay que abrirlas y construir un espacio entre todos los que queremos el cambio”, declaró Sanz esta semana a través de la red social Twitter.

Las declaraciones del tándem Carrió-Sanz estuvieron destinadas a Cobos y a Hermes Binner (Partido Socialista), quienes en una actividad de campaña compartida el martes en Mar del Plata, rechazaron una vez más la idea de avanzar hacia acuerdos con el macrismo o el massismo y dejaron abierta la posibilidad de compartir una fórmula presidencial.

Varios dirigentes del frente, como Alfonsín, Gerardo Milman (GEN) y el precandidato a gobernador bonaerense Miguel Bazze, salieron a respaldar la posibilidad de un binomio integrado por el mendocino y el santafesino, convencidos de que la instalación de una única fórmula le permitiría al espacio reposicionarse en el escenario electoral.

En ese contexto, Cobos, Binner y Sanz decidieron aprovechar el verano con actividades en puntos turísticos para intentar mejorar sus chances de cara a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), competencia que por el momento tiene a Daniel Scioli (Frente para la Victoria), Mauricio Macri (PRO) y Sergio Massa (Frente Renovador), como los dirigentes mejor posicionados, según varias encuestas.

Con todo, el verano se presenta como un intervalo en la resolución que deberá tomar el espacio en marzo, cuando la UCR realice su Convención Nacional y defina formalmente su estrategia electoral nacional, al igual que el congreso de la CC-ARI.

La decisión que adopten los radicales será clave para el futuro del espacio opositor: si finalmente predomina una posición a favor de acuerdos con Macri y Massa -impulsada por Sanz y candidatos a gobernadores- el FAU se encaminará hacia una ruptura, a menos de un año de haber sido conformado.

El socialismo, el GEN, Libres del Sur y Proyecto Sur ya adelantaron que seguirán adelante con el proyecto presidencial, aunque -se presume- las consecuencias de un eventual portazo radical volvería a afectar las chances de los postulantes.

A diferencia de lo que ocurre en la Capital Federal, donde el economista Martín Lousteau aparece bien posicionado en las encuestas para reemplazar a Mauricio Macri en la jefatura porteña, el FAU no logra hasta el momento un candidato fuerte en territorio bonaerense.

Eso, sumado a la falta de competitividad en el orden nacional, pone a la coalición ante el peligro de una fuga de candidatos a intendentes hacia las filas del PRO o del macrismo.

Para evitar un eventual éxodo, Cobos -respaldado por la estructura del radicalismo bonaerense, que comanda Ricardo Alfonsín- salió desde hace unos meses a recorrer el principal distrito electoral del país con la intención de mantener la cohesión interna del partido.

Lo hace en compañía del propio Alfonsín y el precandidato a suceder a Daniel Scioli en la Gobernación, Miguel Bazze (UCR).

En tanto, Margarita Stolbizer (GEN) aún mantiene su decisión de no volver a postularse para dirigir los destinos de la provincia, aunque fuentes del espacio dijeron a Télam que no se descarta que la diputada cambie de postura e integre una fórmula junto a Bazze, siempre que no termine acompañando a Binner en una fórmula presidencial, posibilidad que el ex gobernador de Santa Fe viene deslizando desde hace un tiempo.

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