Feria del Libro consolida su perfil multitudinario

La 33ª edición de la Feria del Libro que culmina hoy en Buenos Aires presenta una imagen cada vez más consolidada como el megaencuentro cultural más multitudinario de América Latina, sin un foco único y con una programación muy diversa pero teniendo siempre al libro como protagonista.

Buenos Aires (Télam)
La particularidad de no tener particularidad ha sido la constante de esta Feria que desde su inicio en 1975 (asistieron 140.000 personas) capturó el interés del público que fue creciendo hasta superar el millón de visitantes.
Siempre fiel a este formato que constituye su marca de identidad, la feria ha ido ampliando y puliendo muchos aspectos sobre la marcha, una constante que alcanza a esta edición «cuando ya se piensa que es lo que hay que mejorar para la próxima», subrayó la directora de la Fundación El Libro, Martha Díaz.
Este año fue muy importante la ampliación del espacio ya que la superficie ocupada por la Feria abarcó casi todo el predio de la Rural, «algo muy bien recibido por la gente que puede circular con comodidad por los distintos pabellones. Pero ya pensamos en mejorar la infraestructura para la próxima edición», disparó.
«Abrir el ingreso por Plaza Italia fue un éxito pero tenemos que reformular el espacio que ocupa el Pabellón Ocre y la entrada. Hay que poner resguardos para la lluvia en los distintos accesos», apuntó.
Según Díaz, «no es necesario abrir nuevas salas, incluso podemos cerrar alguna y esforzarnos porque las que estén cumplan todos los requisitos, en especial los de aislación».
Aunque contenta por el resultado de la noche de la Cultura, «cuyo objetivo fue atraer a un nuevo público, joven y con menor acceso al libro», la Fundación analizará si repetirá este evento el año próximo: «estamos muy contentos, pero esto tiene que ser una decisión de todos los que participamos en la organización», deslizó Díaz.

EXPOSITORES CONFORMES
La mayoría de los expositores consultados manifestó su conformidad con las mejoras realizadas en el predio, que se vieron en esta edición, así como con la noche del 28 de abril -que incluyó espectáculos relacionados con la literatura- «porque al ser con entrada gratuita permitió el acercamiento de un público distinto».
Para Gabriela Oleszezyk, del Grupo Santillana, «la gente que viene hoy a la feria consume en libros y además sabe lo que consume», una opinión compartida por Carolina Schinelli de Ediciones de la Flor: «la feria ha tenido un crecimiento enorme y estoy convencida que la gente lee más y mejor. Uno se da cuenta enseguida».
Sin embargo, Raúl Robledo, gerente de Emecé, sello del Grupo Planeta, señaló que «los visitantes por lo general son los que concurren una vez al año a este tipo de acontecimiento. Uno se da cuenta cuando preguntan que no están familiarizados con la lectura. Es cierto que hay de todo pero estos lectores ocasionales son los más».
«La fiesta de la cultura trajo nuevos visitantes a la feria, aumentaron las ventas y creo que es una buena iniciativa», opinó.
Por el contrario para Matías Castellón, de la editorial Tusquets, «la noche de la feria me pareció innecesaria. En su lugar deberían permitir la entrada gratuita a los estudiantes durante los fines de semana, que es cuando pueden venir».
«Lo que ha sido muy positivo -añadió Castellón- es que los bibliotecarios de la Conabip hayan tenido dos mañanas completas para comprar libros y por la cantidad que vinieron, la próxima vez el horario de atención exclusiva se debería extender todo el día».
Carla Difonzo de la Editorial Atlántida dijo a Télam que «este año noté que la gente compra no sólo por las ofertas sino que viene directamente con el título del libro que quiere llevar».
La diversidad de opiniones refleja que la Feria se multiplica para todos los gustos y lectores, pero en lo que sí hay coincidencia es en los autores favoritos de esta edición. «El índice para medirlos es la cantidad de personas que se agolpan en los actos y también en la firma de ejemplares en los stands», comentó un integrante de la fundación.
Con estos parámetros, el historiador Felipe Pigna, los escritores Wilburt Smith y Brian Weiss, el periodista Jorge Lanata y el dibujante Nick encabezan la lista sin contar el éxito anual de Alejandro Dolina, que protagonizó el acto de mayor convocatoria.
Y el toque mediático a cargo de una ex-integrante de Gran Hermano, Vanina Gramuglia, que presentó un libro sobre ángeles, cuya firma de ejemplares congregó un anillo de más de mil personas alrededor del stand de Longseller.
En cuanto a temáticas, en esta edición la década del 70 promovió una amplia bibliografía y muchos actos que pusieron a esos años en el centro del interés de la gente. Y la literatura infantil -a pesar de tener una feria especializada- se convirtió en un verdadero boom.

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