Ferro empató en el “Far West” con uno menos y su arquero tapó un penal

Laprida y el “Ferroviario” igualaron sin goles. En la visita se fue expulsado Alejandro Aguilar en el primer tiempo, y Jeremías Cruz le contuvo un disparo desde los doce pasos a Sebastián Rivas, que puede ser definitorio en la serie.

 por Carlos Alvarez

c.alvarez@elpatagonico.net

En el partido de ida por la Promoción entre la A y la B del fútbol de Comodoro Rivadavia, Ferrocarril del Estado rescató un empate ante Laprida del Oeste, como visitante, sin goles y cuenta con ventaja deportiva. El partido se jugó en el “Far West” y no hubo buen fútbol en el encuentro que fue controlado por Raúl Brizuela.

En la primera mitad el arquero “ferroviario” Jeremías Cruz le contuvo un penal a Sebastián Rivas, y además la visita jugó todo el complemento con un hombre menos por la expulsión de Alejandro Aguilar por doble amarilla.

Durante los primeros minutos se acomodó mejor Ferro, que con toque corto y juego asociado inclinó la balanza hacia el arco de Oyarzún. Durante el dominio de pelota, y territorial, Nigel Andretta tuvo la más clara. El ex Ameghino enganchó por la derecha y el zurdazo pegó en el ángulo de Laprida, que de a poco comenzó a despertar.

Un poco desprolijo fue el local para atacar, abusando por momentos del pelotazo, pero así y todo llegó al área de enfrente. La defensa de Kilómetro 5 no mostró fisuras, pero 23m Aguilar tocó la pelota con la mano en el área, y Brizuela cobró la pena máxima.

El local puso los ojos en Sebastián Rivas, quien se encargó de patearlo, pero el “10” se encontró con las manos de Jeremías Cruz, que voló hacia su derecha para despejar el peligro. Un penal que puede ser decisivo en la definición, debido a que restan 90m y Ferro con un empate (cualquiera sea el resultado) se mantendrá en la máxima categoría del fútbol comodorense.

Antes del descanso, Ferro se quedó con diez porque Aguilar recibió la segunda amarilla y el partido se hizo cuesta arriba para los de Kilómetro 5. Puntano obligó a González que baje unos metros para marcar el sector izquierdo, y no sólo cumplió, sino que además le quedó resto para ir al ataque.

Laprida tuvo la iniciativa en el segundo tiempo, pero no ideas. Fue y fue como pudo. A los pelotazos, y tuvo un par de oportunidades, pero no las supo concretar. El local terminó cansado, producto de jugar dos finales en tres días, y no tiene demasiado tiempo para recuperarse. Ferro miró al cielo con el pitazo final y espera un poco más tranquilo la revancha.

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