Festival mundial por una Internet sin censuras
Este viernes será en Valencia, España, la tercera edición del Internet Freedom Festival con desarrolladores y activistas de todo el mundo.

Sin fotografías ni vídeos abiertos y con credenciales en las que solo figuran un nombre de pila o un alias. Salvaguardar la asistencia anónima es un desafío en un encuentro que reúne a más de 1.200 personas de 114 países, todos con dispositivos móviles en mano.

Pero cualquier cautela se torna indispensable cuando se trata de preservar la identidad de participantes que, procedentes de países como Vietnam, India, Líbano, Cuba o Zimbabue, se la juegan al tomar un avión para asistir a eventos sobre los derechos digitales como el Internet Freedom Festival (IFF), uno de los referentes internacionales de la libertad y la privacidad online, cuya tercera edición se celebra hasta al 10 de marzo en Las Naves de Valencia.

"Muchos activistas que no pueden aparecer porque su seguridad está comprometida", señala la periodista y activista Trinh Nguyen, de origen vietnamita y residente en Canadá, que participa en el festival como editora de Loa, el proyecto de comunicación de Viet Tan, un grupo en defensa de la democracia en el país asiático.

"Traigo a cincuenta tecnólogos y desarrolladores de Vietnam a Valencia porque es un buen lugar para conocer a expertos de otros países con los que hablar de lo difícil que es la situación en Vietnam, considerado como uno de los enemigos de Internet, donde el gobierno espía a los ciudadanos, arresta a blogueros y activistas y presiona a los medios", explica.

"Hay gente a la que no la dejaron salir de su país. Dos chicos de Cuba no han podido venir", apunta Melanio Escobar, periodista venezolano y fundador de Redes Ayuda, una entidad que fomenta el uso de las nuevas tecnologías y apoya en materia de seguridad digital y manejo de redes en diversas organizaciones de Derechos Humanos para conectar con las nuevas generaciones en Venezuela. Escobar es de los pocos participantes que no rehúsan revelar su identidad.

Esta es la primera vez que viaja a Europa para intercambiar experiencias sobre el ejercicio de la libertad de expresión con especialistas de Internet de otros países. "Aquí me siento seguro para hablar de derechos. En cualquier país de Latinoamérica nos sentimos perseguidos. Nos han acusado de ser terroristas y conspiradores y de traicionar a la patria por impartir talleres sobre seguridad digital en otros países centroamericanos", sostiene este periodista, que colabora en la selección de las sesiones del festival.

Este encuentro con desarrolladores, tecnólogos, diseñadores gráficos, periodistas y defensores de los derechos humanos queda lejos de las ferias de dispositivos y startups, describe El País.