Aunque la municipalidad de Caleta Olivia recién autorizó a partir de este martes la apertura de una amplia gama de comercios con atención presencial de clientes muchos de ellos comenzaron a reanudar sus actividades desde ayer.
Lo hicieron al tomar conocimiento del nuevo Decreto provincial (475/20) firmado el fin de semana por la gobernadora Alicia Kirchner y no esperaron que el intendente Fernando Cotillo lo replicara en el ámbito local a través de otro Decreto municipal (174/20).
Es que, salvo una treintena de autorizaciones para ventas online, la prohibición de atender a clientes de manera presencial se extendió por un mes y medio, salvo para supermercados, farmacias, almacenes, estaciones de expendio de combustibles y otros contados rubros.
Por ello, la mayoría de los comerciantes acusaron grandes pérdidas y aún tienen serias dificultades para pagar sueldos a sus trabajadores e incuso no pocos de ellos perdieron sus empleos.
El nuevo horario de atención permitido es de 13 a 18 y sigue vigente la metodología de permitir el ingreso de clientes de manera diaria y alternada de acuerdo a la terminación numérica de sus DNI, es decir para e impar.
No obstante, fue evidente que antes de esa franja horaria hubo un notable flujo de peatones y automovilistas al tiempo que los controles de tránsito por parte de la policía e inspectores municipales cedieron de manera notoria, salvo en los accesos a la ciudad.
A esto se suma el hecho que ahora están permitidas las caminatas de esparcimiento de 10 a 14, previa solicitud de un permiso municipal, aunque en la práctica son pocos los vecinos que los solicitan.
Vale señalar que la apertura de actividades también comprende a oficinas de gestión administrativa, inmobiliarias, administraciones de colegios e institutos de enseñanza privada, agencias en general y actividades profesionales de contadores, escribanos, arquitectos y abogados, pero aún subsisten restricciones para restaurantes, confiterías y discotecas.
