Forlán se impuso en el duelo ante Messi y Uruguay lo disfruta

También tuvieron altos rendimientos el arquero Fernando Muslera y el mediocampista Egidio Ríos. El juego de la “Pulga” fue de mayor a menor.

Santa Fe (Télam)
El delantero Diego Forlán cumplió una destacada actuación como parte de un seleccionado uruguayo, que tuvo picos de rendimiento en el arquero Fernando Muslera y el volante Egidio Ríos, y se impuso en el duelo de figuras a Lionel Messi, cuyo juego comenzó en alto nivel y terminó diluyéndose.
Las dos camisetas número 10, blanca en Forlán, y azul con vivos celestes en Messi, concitaron la atención previa y sus respectivos desempeños fueron objeto de análisis minuciosos.
En el balance Forlán se destacó sobre su colega en base a talento y destreza, tanto en la gambeta como en la pegada, pero con una disciplina táctica que realzó su actuación.
Su peso en el trabajo de pelota detenida uruguayo rindió rápidamente sus frutos y propició la apertura del marcador: un tiro libre desde 40 metros del delantero del Atlético de Madrid le sirvió a Cáceres para habilitar a Diego Pérez. En 5 minutos, Forlán ganaba la contienda.
Pero Messi contestó cuando era preciso: a los 17m. recibió por derecha, avanzó hacia el área y envió un centro perfecto para Gonzalo Higuaín, quien mediante un cabezazo bajo marcó el empate. Con una pincelada, el astro del Barcelona decía presente.
En los minutos subsiguientes, Lío, ubicado por la derecha, comenzó a mostrar una buena parte de su selecto repertorio y conseguía desequilibrar a Cáceres, que acumuló infracciones por impotencia.
Paralelamente, Forlán no encontraba la manera de conectarse con sus compañeros y sin contacto con el balón perdió toda incidencia.
Forlán reapareció a los 35m. con otro tiro libre que conectó Lugano haciendo impactar la pelota en el travesaño, aunque la jugada siguiente fue anulada por posición adelantada después de haber ingresado en el arco.
Cada falta cerca del área argentina, por la pegada de Forlán, fue un llamado de atención y vía casi exclusiva de las aproximaciones de la “Celeste”.
En el segundo tiempo hubo que esperar varios minutos hasta que Messi logró mostrarse desequilibrante, en tanto lo de Forlán se remitió al balón detenido y a hacer de pivote -a la manera del básquet- en la descarga con compañeros.
El argentino, con un arranque en diagonal de derecha al medio, a los 17m., eludió a tres rivales y remató rasante, pero la pelota “murió” en las manos de Muslera.
Con el correr de los minutos, sin jugar mal, la importancia de Messi en el partido decayó, de la misma forma que Uruguay -con un hombre menos por la expulsión de Pérez en el primer tiempo- pasó a depender demasiado de la pegada de Forlán.
Forlán, a los 33m, tuvo en su botín derecho el gol de la victoria, tras pase de su compadre Suárez, pero el oportuno achique de Romero le cortó la posibilidad cuando llegó muy exigido.
Y mientras “Cachavacha” asumió su rol de figura casi excluyente de los orientales, con un trabajo que también sabe de sacrificio, Messi se desdibujó en consonancia con la actuación colectiva de los de Batista.
En el primer tiempo del suplementario Messi pareció extenuado y no incidió, y quizás fue el aspecto físico el factor que le impidió rematar con precisión a los 3m de la última parte, cuando desde buena posición dejó la pelota en las manos de Muslera.
Y a falta de 3 minutos, en el borde del área chica, el rosarino falló donde no suele fallar y luego mostró su frustración al quedarse tendido de cara al piso.
Luego, todo se definió en los tiros penales: Messi abrió el camino con un remate perfecto y Forlán mostró el camino a los suyos de igual forma.
La defección de Tévez y el triunfo uruguayo sirvieron como corolario para otra demostración de la categoría del delantero del Atlético de Madrid.

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