Francia goleó a Noruega con un triplete de Dembélé

Se impuso por 4-1 y terminó primero del Grupo I de la Copa del Mundo.

La selección de Francia obtuvo este viernes un contundente triunfo ante Noruega por 4-1 y de esa manera, terminó primero del Grupo I de la Copa del Mundo. El partido, que se jugó en el Estadio Boston, Massachusetts, tuvo el arbitraje del inglés Michael Oliver.

El encuentro se vio marcado de inicio por una decisión del técnico nórdico. Entendió que, conseguida la clasificación, lo suyo era reservar algunas de las grandes estrellas y dar paso a otros jugadores que por el momento habían tenido poco tiempo de juego en el torneo. Francia, por su parte, decidió salir con todo lo que tiene, que es por todos sabido que es mucho.

Del mismo modo que en otros encuentros previos brillaron Olise o Mbappe, en esta ocasión fue el turno de Ousmane Dembélé. Lo hizo, además, de una manera fantástica, con una de las mejores exhibiciones en lo que va de torneo.

Marcó tres goles en 32 minutos, lo que supone el segundo hat-trick más rápido de la historia del torneo solo por detrás del que Probst marcó para Austria contra Checoslovaquia en 1954. Era el tercer triplete de esta edición tras los que consiguieron Leo Messi y Jonathan David.

Dembele ya había marcado contra Irak, pero esta vez fue más allá. Recordó que es un jugador de hielo y fuego, lo mismo recorta a su derecha que a su izquierda, convirtiéndose así en una pesadilla para cualquier defensa que no puede ni pensar en concederle el lado malo, porque no existe algo así en el atacante francés.

Los tres goles tuvieron algo de eso y también una definición magnífica, muy poderosa. Las dos primeras con tiros duros, el último con suavidad.

En cuanto a sus compañeros en la ofensiva, por más que se viesen algo eclipsados, no estuvieron en absoluto mal. Mbappé inauguró el partido con un disparo al palo en el primer minuto y Olise se movió entre líneas dándole sentido a todo lo que ocurría en el campo.

La aparición estelar de Dembélé hizo demasiado daño para el equipo de circunstancias que había alineado Noruega, pero igualmente los escandinavos tuvieron opciones. Sin Nusa, Haaland o Sorloth, todavía pudieron alinear arriba a jugadores como Strand Larsen u Oscar Bobb que pueden tener algo menos de nombre que los ilustres titulares, pero no dejan de ser jugadores de máxima élite.

En medio del show de Dembélé, Aasgaard marcó un buen gol para Noruega. E incluso tuvo más tarde otras ocasiones, en la segunda mitad Oscar Bobb le sacó un penalti a su marcador francés. El problema ahí es que Maignan, además de un buen arquero, es un excelente parador de penaltis, adivinó el tiro y cazó la pelota en el aire.

Y Francia terminó el encuentro con un gol más, en este caso de Doue, que también quiso sumarse a esta fiesta.

El partido era una lucha entre ganadores, pues todos podían pensar de antemano en los dieciseísavos, pero para Francia había algo especial porque los jugadores miraban al banco y no estaba Didier Deschamps, el ya legendario técnico, por el fallecimiento de su madre. Le guardó el sitio Guy Stephan, tantos años fiel escudero del entrenador campeón del mundo.