“El futuro de la provincia va a ser complicadísimo. Fueron muchos años de jolgorio y despilfarro. Me acuerdo cuando (Mario) Das Neves se ufanaba de que acá no había desempleo. Disimuló incorporando al Estado a cuanta persona joven hubiera, creando direcciones, organismos y sectores diversos. Y así llegamos a esto. Es lamentable”.
El exgobernador Carlos Maestro (1991-99) habló esta mañana en LaCienPuntoUno, efectuando duras críticas a los gobiernos que lo sucedieron a partir de 2003.
“Pensaron que les estallaría a otro y le ocurre al mismo sector que gobernó estos años: Das Neves, Buzzi, Arcioni. El falleció y no tuvo que soportar el rigor de sus políticas, pero todos los que lo rodeaban ahora tienen que apechugar y ver cómo salen. Les va a costar. No va a haber buenas noticias para dar en mucho tiempo. No sé cuándo va a aumentar salarios porque además fue dando aumentos que son muy altos en relación con la economía de Argentina”, acotó.
En este marco, Maestro recordó que apenas asumió en noviembre de 2017, Mariano Arcioni convocó a exgobernadores –él, Martín Buzzi, Néstor Perl y Fernando Cosentino-, aunque “fue solo una foto; se hablaron generalidades. Trascendió que al gobernador le interesaban las opiniones de exgobernadores”.
Maestro no tiene buena impresión del actual gobierno a partir de los escándalos ocurridos “con un exjefe de Gabinete preso; exministros detenidos; a uno que entraron a detenerlo a la Casa de Gobierno; lo de la ministra de Acción Social ahora. Llegamos a esta situación por el desmanejo absoluto de toda esta situación que comenzó con Das Neves. Yo cito al poeta que decía ‘estos barros de aquellas lluvias’”.
Para Maestro, “la provincia estaba muy bien en ingresos por las regalías petroleras. Pero entró en una dinámica demagógica y empezó a imcrementar la planta de empleados públicos porque Das Neves decía que ‘esta provincia da para todo’ y de 21 mil empleados públicos pasó a 60 mil. Si a mí me costaba pagar con un petróleo a 10 dólares, imagínense ahora tener que mantener este enorme aparato del Estado”.
Consideró también que en este marco “es impostergable” el recorte en el empleo público, aunque “va a llevar mucho tiempo; no se puede en este momento despedir a una gran cantidad de empleados públicos porque es condenarlos a la indigencia. ¿Dónde van a ir a trabajar?”.
Concluyó que “el tope salarial es maquillaje. Solo se acumula deuda para el futuro y ya es mucho. Son medidas como para decirle a la gente ‘estamos haciendo algo’. Pero la situación no va a cambiar. Van a seguir aumentando mes a mes gran cantidad de obligaciones y habrá que afrontarlos en condiciones dificilísimas”.
