En el curso de las últimas semanas fue incrementándose el clima de tensión porque no había acuerdo para que se sumaran los nuevos socios que se incorporaron hace más de tres meses.
Las acusaciones cruzadas, algunas de manera personal y otras mediáticas, motivaron que estas elecciones internas fueran consideradas de alto riesgo como si se tratara de un partido de fútbol.
No en vano, el sitio interno y externo de la votación -que fue un gimnasio del barrio 26 de Junio-, hubo una veintena de policías en prevención de posibles incidentes.
El padrón de electores y electoras autorizados a votar en una sola urna fue de 257 y se presentaron dos listas encabezados por Francisco Báez (foto) y Francisco Villa, quien fuera el último y cuestionado presidente hasta que la institución fue intervenida y se nombró una comisión normalizadora.
El acto comicial contó con la presencia de tres integrantes de la Inspección General de Personas Jurídica del gobierno provincial que arribaron desde Rio Gallegos alrededor de las 17:30, media hora después del horario previsto para el inicio de la votación.
Llamativamente la principal referente de ese organismo, Romina Chazampi , de profesión abogada, procuró impedir a trabajadores de prensa tomar fotografías y filmaciones del acto comicial, desconociendo que se trataba de un acto democrático y de libre acceso a medios periodísticos.
El resultado del escrutinio se daría a conocer probablemente antes de las 22:00.
