Un grupo de empleadas y empleados de la delegación Zona Norte del Ministerio de Trabajo de Santa Cruz, afiliados a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), llevaron a cabo este miércoles un quite de colaboración en el edificio de ese organismo ubicado en el barrio Unión de Caleta Olivia.
La medida de fuerza fue en repudio a casos de violencia laboral a institucional por parte de un funcionario que ejerce el segundo cargo de mayor jerarquía en ese ámbito, Guillermo Cortés.
Así lo manifestó ante medios de prensa la secretaria gremial de la seccional local de ATE, Mirtha Santana, indicando que “la mayoría de las personas que vienen sufriendo hostigamientos y persecuciones son mujeres”.
Al requerírsele mayores precisiones, dijo que Cortés “trata de mala manera a las compañeras, ejerce sobre ellas una presión psicológica y a varias de ellas no le quiere reconocer que tienen carpetas médicas”.
Por tal motivo, la dirigente adelantó que se elevaría una nota a altas autoridades del gobierno provincia.
Previo a ello el secretario general local del gremio, Manuel Rubio tenía previsto tratar el espinoso tema con el director de la delegación de la cartera laboral, Renato Bonilla “ya que Cortés nunca nos quiso recibir y hoy llamó a la policía cuando iniciamos la medida de fuerza”, manifestó Santana.
