Fundación Nuestra Casa celebró el Día del Pequeño Gran Gesto

Con la participación de numerosos alumnos de las escuelas de Puerto Deseado, padres, representantes de Prefectura Naval, Policía, jugadores de rugby, Apostadero Naval y miembros de las entidades organizadoras, el domingo 10 se llevó a cabo la limpieza de la playa comprendida entre el Muelle de Ramón y la escollera de piedras, tarea coordinada por la Fundación Nuestra Casa.

Caleta Olivia (agencia)

Antes de comenzar el trabajo, la directora de Turismo, Rosa Aravales, y directivos de la Fundación recordaron con cariño la figura de Enrique Götz, un  generoso empresario argentino que a lo largo de su vida ayudó silenciosa y desinteresadamente a muchas organizaciones de la sociedad civil preocupadas por la comunidad.
En  su homenaje se creó la asociación “Dibujá una Sonrisa” y se instituyó el 19 de julio como “Día del Pequeño Gran Gesto”, celebración que se adelantó en Puerto Deseado y en otras localidades por el inicio de las vacaciones de invierno.
Así lo hicieron, con distintas actividades, instituciones en Río Gallegos y la Asociación Escualo, en Cochrane. Por su parte, el Centro de Actividades Deportivas con Apoyo a la Ciencia y Ecología (CADACE) y la Escuela de Biología Marina, de Caleta Olivia (EBIMAL), se sumaron el pasado sábado.

INVITADOS INESPERADOS
Con una jornada fresca, pero sin viento, la tranquilidad de las aguas les permitió a los voluntarios observar a varias toninas overas que parecieron acompañar la conmemoración, acercándose a la costa ante la alegría de los pequeños. También participó durante la mañana una ballena franca con una breve aparición.
Un grupo de niños identificó y recogió, entre las rocas, un petrel gigante muerto recientemente y siguiendo las recomendaciones de los organizadores, lo trasladaron al Centro de Investigaciones de la UNPA para ser analizado por los científicos que colaboran con el dictado del programa que la fundación brinda en los catorce cuartos grados de los seis colegios primarios de la localidad.
Con mucho entusiasmo se recogieron gran cantidad de plásticos, papeles, cartones, trozos de sogas, cajones y otros elementos que se depositaron en bolsas de residuos.
Posteriormente, los participantes se reunieron alrededor de los carteles alusivos diseñados y confeccionados por los jóvenes monitores de Conociendo Nuestra Casa.

RESPETO Y CARIÑO
Al finalizar la tarea, todos disfrutaron de un riquísimo chocolate caliente, budines y bizcochitos, en el edificio en construcción de la Fundación.
“Es un trabajo de todos los días a favor de la niñez y la juventud, siempre bajo nuestro lema de ‘respeto y cariño’”, señaló Carlos Miguel Flügel, coordinador de la entidad.
Por su parte la cofundadora de este original emprendimiento social y educativo, María Laura Gaona, expresó que “llegamos a más de trescientos chicos en horario escolar con las clases sobre la historia, geografía, fauna y flora de la Patagonia. Seguimos trabajando en red con otras instituciones, sembrando en la huerta orgánica, organizando charlas científicas y salidas de campo, avanzando con la construcción de nuestro edificio”.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico