"Esta es una alegría enorme porque después de tanto tiempo podemos volver a disputar una final ansiada de Copa Libertadores", expresó el "Muñeco". Y agregó: "la emoción es lógica, porque acá el desafío es permanente, y estos jugadores vienen esforzándose y no se conforman. Volver a tener esta posibilidad y en un objetivo que todos perseguimos va a ser muy fuerte".
Sobre el partido, Gallardo analizó: "lo teníamos controlado. En el primer tiempo fue un rato para cada uno. Ellos con la obligación de arrancar en desventaja (tras el 0-2 de la ida) y nosotros manejando los tiempos. El gol vino en un envión anímico de ellos, pero pudimos emparejarlo y empatarlo".
Acerca del acertado ingreso de Tabaré Viudez, un refuerzo que él pidió con insistencia y que en cinco minutos metió tres asistencias claras, el entrenador elogió: "nadie lo conocía acá, pero yo sí. Sé la clase de jugador que es. Es otra muy buena apuesta que entró en un momento difícil, y tuvo ese desparpajo que yo conozco para sumarse al equipo de la mejor manera".
Sobre el partido decisivo, Gallardo reconoció: "nos gustaría jugar la segunda final en casa, pero vamos a ver qué pasa". Para que esa opción se concrete, este miércoles Tigres debe eliminar a Inter de Porto Alegre (en la ida, ganó el conjunto brasileño por 2 a 1)", según resumió Cancha Llena.com.
