Gastón Acurio: “Perú convirtió la cocina en arma social”
El conductor del documental “Perú sabe” y quien recientemente recibió el premio Global Gastronomy Award, considerado uno de los más importantes del rubro, destacó el rol de la gastronomía peruana en los últimos años.
(El Universal)

En los primeros días de marzo el chef Gastón Acurio recibió del príncipe Carlos Felipe de Suecia lo que, para muchos, es el Nobel de la gastronomía mundial: el Global Gastronomy Award, que premia a figuras internacionales que han creado impacto en la cocina contemporánea.
Según la publicación sueca White Guide, promotora del galardón, el cocinero peruano “ha contribuido a desarrollar una rica gastronomía local con visión de futuro que recupera materias primas tradicionales y aporta otras nuevas de las profundidades del Pacífico, la altura de los Andes y el interior de la selva amazónica. Unos elementos con gran potencial para resolver muchos de los problemas de salud y de seguridad que afectan a la humanidad, así como por su gran compromiso con la educación de los jóvenes cocineros más pobres de América del Sur”.
Esta no es la única satisfacción que Acurio ha experimentado en los últimos meses, ya que  tiempo atrás emprendió una de las travesías culinarias más interesantes de su vida, que contó con otro gran representante del rubro: el chef español Ferrán Adriá, con quien ya había editado el libro Eden.pe, y con quien recorrió un buen trecho de su país para realizar el documental Perú sabe.
Por este trabajo el llamado “mejor cocinero del mundo”, no cobró ni un solo centavo. “De hecho, hace poco vino una delegación de Singapur a preguntarme cuánto le había pagado a Ferrán Adriá para hacer este documental, porque ellos le habían puesto un cheque en blanco en la mano para que hiciera lo mismo y no aceptó. Pero cuando les expliqué que Ferrán no había cobrado un centavo, y que lo había hecho por el profundo amor que le tiene al Perú, y al movimiento gastronómico peruano, que él considera ejemplar en las cocinas del mundo, en el sentido social y ético, casi les da un infarto”, explicó el chef y empresario limeño.

-¿Cuál era la idea del documental Perú sabe?
-Esta es una oportunidad para contarle al mundo que en Perú, a través de los platos, a través de los productos, a través de su historia culinaria, a través de la celebración gastronómica, hay un movimiento que convierte a la cocina en un arma social muy poderosa que sirve para ayudar a transformar la vida de muchos peruanos. Este es un ejemplo que Ferrán considera que hay que compartir con el mundo entero, porque todavía hay muchos países en los que la cocina sigue siendo un espacio reservado para mostrar un rostro meramente lúdico, un espacio de restaurante que solo muy pocos pueden pagar, cuando en realidad la cocina bien entendida y bien utilizada puede ser mucho más que eso. En ese sentido, este mensaje es muy poderoso.

-Adriá ha dicho de usted: “Acurio ha sabido convertir la cocina en un arma social”. ¿Qué dice usted de él?

-Ferrán ha logrado que los cocineros del mundo rompamos todas esas murallas que habíamos construido en nuestras cabezas. El es un libertador emocional, y ha logrado que muchísimos cocineros del mundo, expresados de distinta manera -porque estamos hablando de principios, de una manera de entender y relacionarse con la cocina- hayan roto moldes y hayan comenzado a explorar. Sí, Ferrán ha logrado inocular en las generaciones que tienen ese espíritu de los cocineros exploradores, libertatarios, que aman su tierra como aman el mundo.

-Por cierto, no es el único documental que tiene preparado. En pocos meses presentará otro acerca de uno de sus platillos predilectos: el ceviche.
-Sí, fíjate que es una cosa fascinante, porque es una profundización real de lo que venimos pregonando. En el Perú existen aproximadamente cinco mil cocineros que venden ceviche en la calle, y entre ellos seguramente están escondidos algunos genios que, por distintas circunstancias de la vida, no tuvieron las herramientas para convertirse en cocineros reconocidos, exitosos, y con un restaurante que puede ser famoso en todo el mundo.
Entonces, lo que hemos empezado a hacer es buscar al mejor entre estos cinco mil para proponerle ser socio nuestro, montarle una hermosa cevichería, con el mejor arquitecto, con el mejor diseñador gráfico, con el mejor administrador, para convertirlo en un auténtico ícono o demostración de que cuando las oportunidades se presentan, el talento no se pierde. Eso es lo que vamos a mostrar en el documental.