Gendarmes custodian el bloqueo en Mina 5: "estamos a la expectativa"
La entrada a la Mina 5, punto neurálgico del yacimiento carbonífero de Río Turbio, continúa tomada por los trabajadores de YCRT dado que la suspensión de las primeras 215 notificaciones de despido solo fueron desestimadas de palabra por el interventor Omar Zeidán. Unos 200 gendarmes se apostaron en el lugar. "Estamos unidos, dispuestos a luchar y a defender al minero", afirmó un dirigente gremial.

Los trabajadores de YCRT que responden a una Intersindical, mantienen el bloqueo en la boca de la Mina 5 ya que la empresa solo suspendió de palabra las masivas notificaciones de despido.

La continuidad de la toma se debe a la probabilidad de que las cesantías vuelvan a cobrar vigencia en caso de fracasar la mesa de diálogo con la Intersindical, a la cual YCRT convocó para esta semana pero lejos del sitio del conflicto, es decir, en sus oficinas de Buenos Aires.

Javier Also, secretario de prensa de ATE, ratificó esta mañana que la toma por parte de los trabajadores permanece ya que “según versiones en medios nacionales, la idea es despedir a 1200 trabajadores, la empresa quedaría con un 40 por ciento de personal”, describió.

El dirigente sostuvo: “estamos todos en el piquete esperando las negociaciones que están haciendo la Intersindical, funcionarios y autoridades de la empresa”.

En este contexto es que al lugar de protesta llegaron “unos 200 gendarmes”, quienes según anunció Also, “ están afuera de la mina y estamos a la expectativa ”.

“Si se cierra la empresa quedaría un pueblo fantasma. Estamos unidos, dispuestos a luchar y a defender al minero", manifestó el gremialista en diálogo con Radio Del Mar.

En este conflicto laboral, que alcanzó repercusión nacional a través de medios periodísticos metropolitanos, fueron las masivas movilizaciones de los obreros y vecinos de Turbio y 28 de Noviembre, las que forzaron a Omar Zeidán a frenar, por ahora, los masivos despidos enmarcados en la política de reducción presupuestaria delineada por Cambiemos, estructura política a la que pertenece.

Estos últimos defienden la política de achique sin medir las consecuencias que podrían ocasionar las pérdidas de fuentes laborales en comunidades de reducida densidad demográfica, sobre todo porque las estimaciones indicaban que oscilarían entre 400 y 500 sobren total de 2.700 trabajadores que integran la planta, incluyendo a quienes cumplen funciones en Río Gallegos, en la terminal ferroportuaria Punta Loyola y en las cómodas oficinas de la Capital Federal.