Germán Daffunchio: "siempre fuimos coherentes con nuestros principios"

Germán Daffunchio, guitarrista y fundador de "Las Pelotas", consideró que parte del éxito de la banda, que ayer actuó en Ferro, se debe a la coherencia con que mantuvo sus principios. "Nos encantaría vender millones de discos, el asunto es que también somos fieles a nuestros principios", afirma el cantante de la banda.

Luego de su show en el estadio de Ferro en el que presentaron su último cd «Basta», Germán Daffunchio se refirió a la forma en la que él y Alejandro Sokol se enfrentaron a la masividad ganada a partir del álbum «Esperando el Milagro» (2003) y del hit «Será».
«Nos encantaría vender millones de discos, el asunto es que también somos fieles a nuestros principios y tratamos de decir lo que pensamos. Lo que decimos y lo que pensamos es consecuente con nuestra vida porque utilizamos la música como canal de descarga existencial», reflexionó.
El guitarrista de «Las Pelotas» se manifestó más que satisfecho con «Basta», un disco esperado por el público y que cosechó elogios de la crítica.

- Después de unos meses de editado, ¿cómo lo ves a «Basta»?
No lo veo, lo sigo escuchando, es raro, porque hay músicos que no escuchan los discos después que los editan. Nosotros los discos los hacemos con una parte muy nuestra adentro de cada uno. Este lo sigo escuchando y lo veo bien.

-Ese crecimiento se sostiene con buenas canciones, pero también sobre el escenario. ¿Sentís que la banda creció en ese sentido?
Cuando sucedió el éxito de «Esperando el milagro» nos enfrentamos a una cosa que eran los festivales y nos costó, el River último en el marco del Quilmes fue cuando nos sentimos cómodos de una vez por todas porque nos empezamos a manejar en otro tipo de entorno y eso llevó su aprendizaje.

-¿»Las Pelotas» sigue siendo una banda de rock alternativo?
¿Qué es alternativo? «Las Pelotas» tiene conceptos básicos: siempre creímos en que el público había que hacerlo tocando. Que teníamos que poner en el disco los temas que realmente te gustaban, no poner temas de relleno, y lo más importante tener nuestra propia personalidad, nuestros principios. Eso es lo que nos distingue y va más allá de la moda.

-¿Cómo te sentiste coproduciendo el disco con Sebastián Schachtel?
Muy bien, fue fantástico, a medida que pasaron los discos vas acumulando experiencia y este fue un desafío de producción porque buscábamos llegar al estudio con todo sabido y no dejar nada a la improvisación, salvo pequeñas magias sonoras.

-Parte de la idea fundacional del rock era cuestionar al establishment.
Esa sería la teoría, pero con la globalización eso se diluyó, tocar en la Argentina es cada vez más difícil, después de Cromagnón se murió el semillero, a los grupos se les hace difícil sobrevivir siendo músicos. Hacés un disco y te meten lo del mercado latino y aparecés grabando canciones con palabras en puertorriqueño o mexicano. Y todo tiene su precio.

-¿Qué actitud tenés frente al paso del tiempo, a envejecer?
La vida es incomprensible. Creo que si perdiéramos el miedo a vivir o a la muerte, quizás el mundo sería distinto. «Las Pelotas» ya ha pasado la barrera del tiempo, nos van a ver abuelos, padres e hijos y eso es lo maravilloso del arte.

- ¿Te sigue emocionando que te paren y te digan «con tal canción me pasó tal cosa»?
Sí, a veces es difícil llevarlo porque la gente te toma como si fueras un semidiós viviente. Con los ídolos mediáticos y toda esta cosa es muy difícil mantenerse cuerdo.

-¿Cómo te corrés de ese rol de referente?
De entrada con «Sumo» nos corrimos de ese lugar, y con «Las Pelotas» mantuvimos ese concepto. También habernos ido a vivir a Nono nos sirvió para preservarnos y equilibrar el tema del éxito, del mundo de fantasía, porque cuando te vas al lado de la sierra cordobesa estás en el

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico