Giustozzi: "superamos la primera fase con estatus de campeón"
El entrenador del seleccionado argentino de futsal, Diego Giustozzi, señaló ayer que el equipo que avanzó a las semifinales de la Copa América que se lleva a cabo en San Juan juega con "estatus de campeón" y aunque reconoció el favoritismo en el duelo de hoy ante Uruguay advirtió que en Sudamérica "no te podés confiar".
Tras la goleada del domingo ante Chile (7-1), el conjunto nacional, último campeón del mundo y defensor de la corona en el torneo sudamericano que se desarrolla en San Juan, accedió a la semifinal como segundo del grupo A con diez puntos pero por debajo de Brasil por diferencia de gol.
En la previa del choque de hoy ante Uruguay, el primer clasificado del grupo B, en el estadio Aldo Cantoni, el entrenador Giustozzi palpitó el partido y realizó un balance de las primeras cuatro presentaciones con el equipo portando el parche de campeón del Mundo en el pecho de la camiseta.
"Salvo con Brasil que es un torneo aparte, los otros partidos había que ganarlos y clasificar. Y también me quedó con el cómo ganamos partidos con sensación de dominio absoluto, jugando con estatus de campeón: goleando, teniendo la pelota y dejando sin chances al rival", rescató Giustozzi en una entrevista con Télam durante la jornada libre del plantel.
"Me quedo con el hecho de que convencimos al resto y a nosotros que somos líderes a nivel mundial y que si no hay un partido raro somos un equipo al que los rivales respetan mucho", agregó el director técnico.
Argentina venció a Bolivia (6-1) y a Venezuela (8-2), tuvo jornada libre, empató con Brasil (0-0) y cerró la fase de grupos con otra goleada ante Chile (7-1).
Unas horas después del último partido, Giustozzi, ya más sereno, profundizó sobre las razones que generaron su enojo a pesar del triunfo y la clasificación.
"Lo pienso y no lo dije en caliente. Sudamérica me saca las ganas. Me entristece cuando un equipo no propone nada. El partido se encendió después de la expulsión (de Eduardo Villalva) y después hicimos cuatro goles en cuatro minutos", explicó.
Sobre la ausencia de "Edu" Villalva, flamante refuerzo de San Lorenzo y una de las promesas del futsal argentino, el entrenador la consideró "injusta" pero también indicó que "son cosas que tendrá que aprender porque en la carrera tendrá momentos buenos, malos y tristes".
Superada la primera fase de la Copa América, el equipo argentino extendió un extenso invicto que viene de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Colombia que luego conquistó en octubre.
El último partido oficial que cayó fue en febrero de 2016 ante Brasil por la final del certamen clasificatorio desarrollado en Paraguay.
"No me lo puse a pensar. Rescato que conseguimos un grado de competitividad y convicción que da tranquilidad. Sabemos que hacer en cada situación de juego y los jugadores saben cómo va a responder el que está al lado. Hace muchos partidos estamos muy bien y eso da tranquilidad", sostuvo el director técnico que desde que asumió a fines de 2013 cambió la historia de la disciplina en nuestro país.
"Cuando yo jugaba en la selección (disputó los mundiales de 2000, 2004 y 2008) nos venían a ver nuestros familiares y cien personas más y hoy se queda gente afuera. Es una locura", recordó, entre risas.
Tras la goleada del domingo ante Chile (7-1), el conjunto nacional, último campeón del mundo y defensor de la corona en el torneo sudamericano que se desarrolla en San Juan, accedió a la semifinal como segundo del grupo A con diez puntos pero por debajo de Brasil por diferencia de gol.
En la previa del choque de hoy ante Uruguay, el primer clasificado del grupo B, en el estadio Aldo Cantoni, el entrenador Giustozzi palpitó el partido y realizó un balance de las primeras cuatro presentaciones con el equipo portando el parche de campeón del Mundo en el pecho de la camiseta.
"Salvo con Brasil que es un torneo aparte, los otros partidos había que ganarlos y clasificar. Y también me quedó con el cómo ganamos partidos con sensación de dominio absoluto, jugando con estatus de campeón: goleando, teniendo la pelota y dejando sin chances al rival", rescató Giustozzi en una entrevista con Télam durante la jornada libre del plantel.
"Me quedo con el hecho de que convencimos al resto y a nosotros que somos líderes a nivel mundial y que si no hay un partido raro somos un equipo al que los rivales respetan mucho", agregó el director técnico.
Argentina venció a Bolivia (6-1) y a Venezuela (8-2), tuvo jornada libre, empató con Brasil (0-0) y cerró la fase de grupos con otra goleada ante Chile (7-1).
Unas horas después del último partido, Giustozzi, ya más sereno, profundizó sobre las razones que generaron su enojo a pesar del triunfo y la clasificación.
"Lo pienso y no lo dije en caliente. Sudamérica me saca las ganas. Me entristece cuando un equipo no propone nada. El partido se encendió después de la expulsión (de Eduardo Villalva) y después hicimos cuatro goles en cuatro minutos", explicó.
Sobre la ausencia de "Edu" Villalva, flamante refuerzo de San Lorenzo y una de las promesas del futsal argentino, el entrenador la consideró "injusta" pero también indicó que "son cosas que tendrá que aprender porque en la carrera tendrá momentos buenos, malos y tristes".
Superada la primera fase de la Copa América, el equipo argentino extendió un extenso invicto que viene de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Colombia que luego conquistó en octubre.
El último partido oficial que cayó fue en febrero de 2016 ante Brasil por la final del certamen clasificatorio desarrollado en Paraguay.
"No me lo puse a pensar. Rescato que conseguimos un grado de competitividad y convicción que da tranquilidad. Sabemos que hacer en cada situación de juego y los jugadores saben cómo va a responder el que está al lado. Hace muchos partidos estamos muy bien y eso da tranquilidad", sostuvo el director técnico que desde que asumió a fines de 2013 cambió la historia de la disciplina en nuestro país.
"Cuando yo jugaba en la selección (disputó los mundiales de 2000, 2004 y 2008) nos venían a ver nuestros familiares y cien personas más y hoy se queda gente afuera. Es una locura", recordó, entre risas.
