Grave denuncia sobre las adopciones en Comodoro

Brenda Siqueira, una mujer que se dedica al comercio sexual, denunció ayer que la juez de Familia Marta Nieto le quitó la custodia de su hijo de 3 años por dedicarse al trabajo sexual y se la cedió a una familia que ahora vive en Cipolletti, Río Negro. Ayer, con el aval de distintas organizaciones sociales, entregó un petitorio en ese tribunal exigiendo la restitución del niño.

Con carteles, pancartas y remeras de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), un grupo de personas ayer al mediodía se manifestó en el Juzgado de Familia de Comodoro Rivadavia pidiendo por la restitución de Gael, un niño de 3 años que hace un año y medio le fue quitado a su madre y dado en tenencia a otra familia.

Brenda Siqueira, la madre del pequeño, encabezó el reclamo y posteriormente entregó un petitorio en las oficinas del juzgado, en donde le habrían quitado la tenencia del menor por ser trabajadora sexual, según denunció.

En diálogo con El Patagónico, Siqueira sostuvo que su lucha comenzó hace un año cuando decidió revocarle la guarda a su expareja. Según explicó, en ese momento la jueza Marta Nieto entendió que “por ser trabajadora sexual no podía tener la custodia de mi hijo y decidió entregarlo a una familia que nunca pasó por un registro, ni psicólogos, ni nada”.

“La persona que lo tiene es Roger Morales, extécnico de Huracán, y mi hijo no vive en la provincia desde el 5 de enero”, explicó la mujer, quien lamentó esa paradoja del destino: “quise buscar una solución y me terminaron sacando a mi hijo. Lo asombroso es que en Comodoro hay otro cinco casos más de trabajadores sexuales, y también de chicas de bajos recursos que quedan embarazadas y automáticamente se los sacan”.

DENUNCIA DISCRIMINACION

Siqueira asegura que le quitaron a su hijo porque es trabajadora sexual, tal como también le dijo una asesora de menores que le aseguró que “no podía darle una vida adecuada, y que Gael debería quedarse con esa familia”.

“Es algo que no puedo digerir. Esto me trajo problemas de salud, hasta el sueño me sacó. No quiero pensar lo que ha sentido mi hijo, que lo sacaron de su núcleo y lo de todo porque él tiene tíos, abuelos, primas, todo. Es una vergüenza porque vivimos en democracia y parece que no tenemos derecho a nada. Si sigue pasando el tiempo, voy a pasar a ser una desconocida”, lamentó.

Organizaciones sociales como el Grupo Pro Derecho de los niños, a través de Roberto Llaiquel; la Comitiva Internacional de la Niñez; y AMMAR apoyan el reclamo de Siqueira, y recientemente presentaron un escrito en la Justicia entendiendo que “hay un marcado sesgo de intervención de tipo tutelar, que no respeta los derechos de los niños y rotula a la madre con un control socio-penal”.

Esas organizaciones ayer también acompañaron a la mujer hasta el juzgado de familia para entregar un petitorio mediante el cual solicitó la restitución de Gael. “Así como me lo sacaron a mi hijo, como si fuese un perro y lo entregaron, quiero que me lo devuelvan porque yo soy la madre y no estoy muerta, y él tiene familia; no es que es un paria. Mi trabajo no tiene nada que ver con mi condición de madre. Yo elegí tenerlo, no decidí abortarlo. Yo no lo di y nosotras, las trabajadoras sexuales, podemos criar tranquilamente a nuestros hijos”, aseguró.

Para Siqueira, “no tiene lógica lo que está haciendo la jueza. Si ella tiene prejuicios por mi trabajo, no significa que no esté apta. No estoy loca; no es que mi hijo fue violado, golpeado o quemado, nada de eso”, sentenció la mujer, lamentando haber confiado en la Justicia.

“Hace un año y medio que no sé nada de él. Solo me lo crucé varias veces acá en Comodoro y mi hijo me reconoció. Yo creí en la Justicia, pero la Justicia acá no existe”, sentenció.

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