Grutas de Naica, Chihuahua
En esta maravilla de la naturaleza el ambiente en el interior es sofocante; la temperatura ronda los 50° C y los cristales llegan a medir hasta catorce metros de altura, con diámetros que pueden superar el metro de grosor. Son auténticas obras de arte en las entrañas de la tierra.
Las cuevas de NAICA, yacen en el corazón de una mina perteneciente a Industrias Peñoles en el sur del estado de Chihuahua al norte de México, formando parte de un sistema geológico alimentado por aguas termales, las mismas que permitieron el crecimiento de sus cristales.
La Cueva de los Cristales de NAICA se encuentra a 300 metros bajo tierra. Poblada de espectaculares y enormes cristales de selenita o "piedra de la luna", nos muestra su gran belleza, en un ambiente donde la apariencia de hielo contrasta -en la profundidad- con altas temperaturas.
Dentro de la mina de Naica se encuentran tres cámaras que fueron descubiertas en abril del año 2000 por los hermanos Francisco Javier y Eloy Delgado que mientras exploraban nuevas zonas dentro de la mina descubrieron estas tres Cuevas Cristalinas, quienes emergieron al bombear el agua que las sumergía, naciendo así estos hermosos y gigantescos cristales, que según los geólogos debían haber estado formándose por más de un millón de años en ese útero cálido y escondido.
Los cristales que habitan estas cuevas son de selenita o piedras de luna, llamadas así por su aspecto claro y cristalino. En su gran mayoría los cristales naturales se forman a partir de la cristalización de gases sobre la pared interior de las cavidades rocosas a las que se les llama geodas.
La calidad, tamaño y color de los cristales depende de la composición de gases, la temperatura y las condiciones del magma que los forma, los cristales de Naica se formaron a partir de la fusión de: zinc, plata, calcio entre otros minerales. Sus proporciones equivalen a una edificio de dos a cuatro pisos en cuanto a la longitud y tiene el peso de un autobús de pasajeros, estas extraordinarias características hacen que estos cristales sean lo más grandes en el mundo.
Es uno de los lugares más extraños de la Tierra. Es lo más parecido que existe en el mundo al imaginario planeta de Superman.
Una parte de Naica se puede visitar sin necesidad de ser un espeleólogo experto o un científico. Debido a las condiciones climatológicas extremas de este único lugar, la entrada dentro de la cueva está reservada para un público restringido en cuestiones de salud y edades.
Para poder visitar este asombroso lugar, la empresa que realiza las visitas turísticas exige ciertas condiciones que deben seguirse al pie de la letra ya que cualquier error o percance puede costar la vida. En caso de incumplimiento de estas normas de seguridad, la empresa rechazará el permiso de acceso sin flexibilidad de excepciones.
Se debe recordar que dentro de la zona de visita de Naica la temperatura es de 46ºC y la humedad es del 90%. Por esta razón, dadas las extremas condiciones de este sitio, cada visita tiene una duración máxima de 10 minutos para evitar la deshidratación. Evidentemente, se recomienda beber bastante antes de la excursión.
Todos los visitantes recibirán un estudio médico por parte de la empresa que realiza los recorridos. Los resultados de este estudio determinarán si la persona en cuestión es apta o no para bajar dentro de la cueva. Quedan completamente excluidas las mujeres embarazadas, las personas que sufren de hipertensión y las personas diabéticas.
Por otra parte, para garantizar el éxito de la expedición, los criterios de seguridad permiten la entrada a una población entre los 16 años de edad (como mínima) y los 65 años de edad máxima.
La ropa adecuada para entrar a la cueva es de camiseta, pantalón largo y zapato industrial o de piso. El resto del equipo especializado para acceder a Naica lo brindará la empresa en cuestión.
Los grupos de acceso a Naica son de 2 personas máximo acompañados de uno o dos guías profesionales.