Los dirigentes de los petroleros convencionales de Santa Cruz y Chubut, Rafael Güenchenèn y Jorge “Loma” ´Ávila, se reunieron el martes para coordinar acciones en defensa de los yacimientos convencionales.
Ante la crisis que afronta el sector, Güenchenèn advirtió que “si no hay soluciones a corto plazo para los trabajadores, avanzaremos con un plan de lucha en la región ya que se agotaron los plazos y las excusas”.
Al referirse puntualmente a la situación en Santa Cruz, sostuvo que “es tiempo de exigir que se cumplan los compromisos asumidos entre las operadoras y el gobierno provincial. Son acuerdos firmados que todavía no se traducen en resultados”.
Preciso que durante el encuentro con Ávila “abordamos temas críticos. Le compartí lo que fue la Asamblea General que nuestro gremio llevó adelante el viernes pasado en Pico Truncado, una muestra clara de acompañamiento, organización y decisión de los trabajadores frente a la situación que atraviesa la actividad”.
Tras detallar algunos proyectos de inversión y producción que no se concretaron en el curso de los últimos años, precisó que “en el último encuentro entre operadoras y autoridades provinciales se plantearon incentivos concretos, reducción de regalías atadas a producción y esquemas para reactivar”.
·En los pliegos de licitación y en los contratos de concesión firmados por las operadoras que asumieron las áreas que dejó YPF se comprometieron inversiones por más de 1.259 millones de dólares, 22 perforaciones anuales, 154 intervenciones de workover y más de 1.200 tareas de pulling por año. El objetivo era incrementar la producción en un 25% en el corto plazo” puntualizó.
“Sin embargo –precisó- a más de 140 días de la toma de posesión de muchas de esas áreas, ese nivel de actividad no aparece. La realidad operativa es directa: equipos que no subieron, contratos sin activación y trabajadores sin tareas. Por eso volvemos a plantear lo mismo desde hace meses”.
Detalló luego datos de producción que “muestran con claridad lo que está pasando. En 2023 la producción diaria promedio era de 129.000 metros cúbicos. Al cierre de 2025 cayó a 117.000 m³. Son 12.000 m³ diarios menos en dos años, una caída equivalente a la producción de una cuenca mediana. En el segundo semestre de 2025 la producción mensual perforó el piso de los 10.000 m³. La tendencia dejó de ser gradual y pasó a ser abrupta”.
Consecuentemente puso de relieve que “nuestra posición es clara. Actuamos con responsabilidad, sosteniendo la paz social y poniendo el cuerpo. Si las operadoras no están en condiciones de cumplir y reactivar la actividad, tienen que dar un paso al costado”
En esa misma línea sostuvo que “las operadoras no recibieron áreas vacías. Recibieron yacimientos en producción, con equipos funcionando y una estructura que los trabajadores sostuvieron en condiciones muy complejas. Ese esfuerzo no va a ser unilateral y se terminó la paciencia”.
