Gustavo Belchior afrontará el desafío de ser el director de pista durante el mundial

A sus 44 años estará por tercera vez en un mundial, pero en esta oportunidad no será piloto. “Me tocó estar abajo del carro, pero quiero ganar esta carrera”, apuntó al referirse a que en el aspecto organizativo tiene que salir todo como lo planearon.

El 11º mundial de carrovelismo se acerca rápido y ya comienza a palpitarse la primera regata en las arenas de Rada Tilly desde el 10 de febrero. Ya llegaron dos contenedores de Francia, dos de Bélgica y uno de Nueva Zelanda, algunos pilotos europeos están en la región disfrutando de los paisajes patagónicos y el grueso de los competidores llegará en los próximos días por lo que la Asociación Patagónica de Carrovelismo tiene prácticamente todo listo.
La ciudad anfitriona tendrá 14 competidores repartidos en cuatro categorías durante el torneo internacional y el director de pista también será local. La función recayó en Gustavo Belchior, carrovelista que se ligó a la actividad a comienzos de 2001 y que estuvo presente en los mundiales de Estados Unidos en 2002 y Alemania 2004 (en este último haciendo algunos trámites nada más).
Gustavo se presta amable para conversar sobre lo que será un hecho inédito en la Argentina y sobre su trabajo específico adelantó que no será sencillo, pero lo toma como un lindo desafío. “La dirección de competencia tiene cuatro áreas a cargo: autoridades de pista (planilleros, parque cerrado), los comisarios deportivos que vienen de Europa con sus asistentes, al jurado (cinco experimentados de Europa). Todos manejan el inglés. Después la gente de logística, que te arman la pista, la zona naranja o de viraje, arman las banderas divisorias de pista, porque esta toda dividida la playa, banderas amarillas y una franja vertical negra. También arman las grillas que son especiales de cada categoría. Hay dos áreas más verificación técnica y la más delicada que es la de seguridad”, explicó.
Belchior ya estuvo en la organización de los campeonatos australes, pero en esas oportunidades organizaba los equipos de trabajo y luego se subía a su carro para competir, algo que ahora en el mundial no podrá hacer. “Quedo incompatible como piloto. No puedo estar en misa y en la procesión. Es imposible ocuparme de las dos cosas, pero estoy contento”, confesó con una sonrisa y a la vez comentó que solo tres personas locales podían realizar esa función. Son Pablo Reyes, Oscar Coria o él, pero como reconoce que sus amigos tienen más experiencia en este deporte a vela, se bajó él para que ellos compitan únicamente.
Uno de los puntos emblemáticos en el torneo internacional al disputarse en una playa será sin duda la seguridad en pista y en todo sentido. Subraya que la costa estará ocupada por la competencia que es de cuatro horas diarias aproximadamente. “Esperemos que la gente nos comprenda en ese sentido. Además las normas de seguridad de este mundial superan obviamente a las que nosotros teníamos. La presencia de ambulancias es obligatoria, el ingreso y egreso de parque cerrado también. Por primera vez en un mundial se va a correr con banderas divisorias de playa, dividiendo las pistas. Se va a ganar mucho en seguridad con esto porque sino los carros se cruzan mucho durante la competencia y eso ha generado accidentes feos”, rescató.
El director de pista tiene tan puesta la camiseta de la organización de la competencia que destacó “yo no voy a correr, pero quiero ganar la carrera. Es decir esto tiene que salir todo más que bien. Estamos ante los ojos del mundo y todos queremos ganar esta carrera. Desde el lugar que te haya tocado estar, a mí hoy me toca estar debajo del carro, pero quiero que salga todo bien”, insistió.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico