Gustavo Martínez fue condenado a 13 años de prisión efectiva por el homicidio de Santiago Blanco
Es el fallo al que arribaron los jueces Alejandro Rosales, Daniel Camilo Pérez y Jorge Novarino, por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Se trató de un nuevo juicio de imposición de pena ordenado por el Superior Tribunal de Justicia. Fue tras una apelación presentada por la Fiscalía en disconformidad con la figura de robo agravado, mediante la que había sido condenado en primera instancia y por la que había recibido cuatro años de cárcel.

El tribunal de Sarmiento que tuvo a su cargo la imposición de pena a Gustavo Jesús Martínez dio a conocer ayer su resolución. Determinó condenarlo a 13 años de prisión por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en la causa que tuvo como víctima a Santiago Blanco. El asesinato ocurrió el 5 de agosto de 2014 durante un asalto a la vivienda del empresario metalúrgico, en el barrio Roca de Comodoro Rivadavia.

Esa pena reemplaza a la que Martínez había recibido en primera instancia, cuando había sido condenado por robo agravado. En ese mismo juicio su cómplice, Lucas Avila Maya recibió 17 años de cárcel, bajo la figura de homicidio agravado por el arma de fuego.

A partir del voto en disidencia del juez Mariano Nicosia durante ese juicio oral y público –en el que integró el tribunal junto a los jueces Jorge Odorisio y Gladys Olavarría-, la Fiscalía presentó un recurso de impugnación extraordinaria ante el Superior Tribunal de Justicia de Chubut, el 2 de noviembre de 2015.

En septiembre de 2016 el Superior hizo lugar al recurso fiscal y readecuó la figura de Martínez como coautor del delito de “homicidio en ocasión de robo”. Asimismo dispuso el reenvío de las actuaciones y realizar un nuevo juicio de cesura –o imposición de pena- que como informó en exclusiva El Patagónico en su edición del último sábado, se desarrolló en Sarmiento mediante videoconferencia.

La fiscal Camila Banfi solicitó 14 años de prisión mientras que la defensa de Martínez ejercida por la defensora pública Cristina Sadino había solicitado al tribunal reducir el mínimo de 10 años de prisión y solicitó 6 años de pena. Finalmente el tribunal determinó una condena de 13 años.

ASALTO Y HOMICIDIO

En la tarde del 5 de agosto de 2014, Lucas Avila Maya y Gustavo Martínez, ambos oriundos de Mendoza, ingresaron armados por la parte trasera de la vivienda de la familia Blanco en el barrio Roca. Intimidaron a sus moradores y les exigieron la entrega de dinero.

Según la reconstrucción que desarrolló la Fiscalía, la dueña de casa comenzó a gritar, lo que generó que su marido, Angel Blanco, que estaba en la planta alta se despertara. Este tomó un arma de fuego que guardaba y se dirigió hacia la planta baja.

Al observar que su esposa y su hijo estaban siendo intimidados por los agresores, el empresario metalúrgico les gritó. Entonces Martínez y Avila Maya dispararon al menos en cinco oportunidades en dirección a las víctimas. Blanco respondió al menos en una oportunidad. Los disparos de los asaltantes impactaron en el dueño de casa y su esposa, pero quien resultó herido de gravedad fue Santiago Blanco, quien recibió un tiro en su abdomen y falleció horas después.

En el intercambio de disparos Martínez fue alcanzado por un proyectil que impactó en su abdomen, aunque logró huir a bordo de un vehículo. Luego fue abandonado por su cómplice en un centro asistencial y derivado al Hospital Regional, donde permaneció internado en carácter de detenido.

Lucas Avila Maya huyó hacia Mendoza y fue detenido en San Rafael junto a una mujer que terminó siendo absuelta en el juicio. La Fiscalía la imputaba de haber sido la conductora del vehículo en la que los asaltantes llegaron hasta la casa de la familia Blanco.