Habitantes del Isidro Quiroga esperaban anoche volver a contar con agua potable
Los residentes del sector de Sargento Acosta y Juana Azurduy permanecían sin servicio desde el jueves a las 17, cuando una máquina perteneciente a una empresa que realiza trabajos de pavimentación rompió una boca de incendio, interrumpiendo el suministro y derrochándose miles de litros de agua potable.
Ayer luego de 26 horas, una cuadrilla de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada llegó a la esquina de Sargento Acosta y Juana Azurduy, en el barrio Isidro Quiroga, donde el jueves por la tarde se produjo una avería que interrumpió el servicio de agua potable.
A esa hora los vecinos explicaban a El Patagónico el problema luego de reiterados llamados a la guardia de la entidad prestadora del servicio y tras la desaparición de la cuadrilla de la empresa que realiza el trabajo pavimentación en el sector, que luego de ocasionar la rotura no volvió al barrio ni dio ninguna explicación.
De esa forma, comenzó a repararse la rotura, esperándose que hoy esté solucionada y así pueda restablecerse el servicio, que es lo que más preocupaba a los vecinos, quienes fueron testigos del derroche de miles de litros de agua potable.
Según explicó Nicolás Araya, quien denunció el caso a El Patagónico, desde hace unos meses la empresa pavimenta el sector y hace una semana trabaja en esa esquina, donde ayer se podía ver un enorme montículo de tierra que bordeaba un curso de agua que desembocaba en el desagüe, lo que evitó la inundación del sector.
Todo marchaba bien, hasta el jueves cuando la máquina produjo la rotura, y sin dar explicaciones los trabajadores se marcharon del lugar. Horas después los vecinos detectaron la falta de agua e iniciaron el reclamo a la SCPL sin obtener respuesta.
Por esta razón, ayer por la tarde se reunieron en la esquina y denunciaron el hecho. Así cuando llegó este diario al lugar, Nicolás junto a Héctor Ovalle y otros jóvenes esperaban una solución, arribando unos minutos después una cuadrilla de la cooperativa.
Los operarios confirmaron que la rotura fue en la boca de incendio, pero debían evaluar el daño para poder saber cuánto tiempo demandaría su arreglo y de esa forma recuperar el suministro de agua potable, que a esa hora ya empezaba a generar inconvenientes.
