Habrá ayuda del Gobierno por el escándalo en la Policía mendocina

El martes viajará a la provincia el superintendente de Seguridad Interior, Carlos Pardal, para ponerse a disposición del juez y llevar a cabo la reestructuración de la delegación.

Buenos Aires (C)
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, instruyó al superintendente de Seguridad Interior, comisario general Carlos Pardal, a brindar «colaboración plena» a la Justicia en la investigación de los casos de corrupción detectados en la jefatura de la Policía Federal mendocina, que provocó la detención de las máximas autoridades de la delegación y de una decena de efectivos.
Pardal, de quien dependen todas las delegaciones de la Policía Federal del interior del país, llegará el martes a Mendoza para organizar con el nuevo jefe policial, Angel Pignato, lo que se supone será una profunda reestructuración de la fuerza que hoy integran unos 50 efectivos.
Ante el escándalo que afecta al gobernador Julio Cobos, vice de Cristina, Fuentes de la cartera política aseguraron que Fernández les pidió a Pignato y a Pardal que le faciliten al juez Walter Bento toda la información necesaria para que investigue los hechos. Hasta el viernes, la comisión de asuntos internos de la Federal que se instaló en Mendoza tan pronto como se conoció la detención del ex jefe Daniel Ouviñas Salgueiro, del subcomisario Carlos Acosta, y de otros diez oficiales, no había accedido a la causa que el magistrado mantiene bajo secreto de sumario.
Los restantes efectivos de la delegación se encuentran en «disponibilidad preventiva» por decisión de la propia comisión de Asuntos Internos.
La delegación mendocina de la Policía Federal fue allanada el martes por orden del juez Bento, como consecuencia de una investigación sobre el presunto cobro de coimas, asociación ilícita, exacciones ilegales y abuso de autoridad ejercido por los jefes y varios de sus subordinados.
Efectivos de la Gendarmería, también dependiente del Ministerio del Interior, fueron los encargados de llevar a cabo el procedimiento y de detener a Ouviñas Salgueiro y Acosta. Esta dependencia fue la que detecto un accionar irregular en la delegación de la Policía Federal, cuyo modus operandi era el de realizar falsos allanamientos en algunos comercios para secuestrar mercadería y exigir a los comerciantes dinero para recuperarlos sin intervención de la Justicia.

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