Habrían usado de mula a la pareja detenida con 100 kilos de marihuana
La pareja de ciudadanos paraguayos que está siendo juzgada ante el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia por el tráfico internacional de casi 100 kilos de marihuana, habría sido utilizada como "mula" y según declararon ayer, desconocían que transportaban estupefacientes en el doble fondo del baúl de la Mercedes Benz. El joven dijo que le pagarían 1.500 dólares por llevar la camioneta hasta Chile y aceptó el trabajo porque necesitaba el dinero. De paso, aprovechó para pasear a su mujer e hijo.
Con la calificación jurídica de contrabando por importación, tráfico en la modalidad de transporte y tentativa de contrabando para ser comercializado en el exterior, en concurso ideal; y falsificación de documento público en concurso ideal, llegaron a juicio oral y público Pablo Brites Ríos (22) y Claudia Ojeda Enciso (21), ambos de nacionalidad paraguaya.
Tal como informó en exclusiva El Patagónico en su edición anterior, el caso se ventila en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal y el debate está presidido por el juez Pedro de Diego, con la vocalía de Nora Cabrera de Monella y Enrique Jorge Guanziroli, todo bajo la secretaría de Raúl Tótaro.
La pareja, que viajaba con un bebé, fue detenida el 11 de mayo del año pasado en el paso fronterizo Futaleufú, cuando trataba de cruzar a Chile en una camioneta Mercedes Benz, en la que fortuitamente se encontró un cargamento de casi 100 kilos de marihuana. La droga estaba embalada en 114 paquetes, que a la vez iban envueltos con cinta de color ocre y escondidas en un doble fondo construido en el baúl del vehículo de alta gama.
En la audiencia de ayer se conoció, en base a las investigaciones posteriores que se realizaron a instancias de la Justicia Federal, que la camioneta salió de Paraguay y cruzó a Brasil para ingresar a la Argentina por el puente internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú, Misiones. De allí el matrimonio fue guiado por las rutas de nuestro país a través del monitoreo que se les realizaba telefónicamente desde Paraguay, por un contacto al que solo denominaban Tío. Este, a la vez, les depositaba por Western Union el dinero para el combustible y el alojamiento.
EL DESCARGO
Tras hacerles conocer sus garantías constitucionales, los jueces les ofrecieron ayer a Brites Ríos y a Ojeda Enciso la posibilidad de prestar declaración y ambos aceptaron. El joven fue el primero en hacerlo y contó que proviene de una familia extremadamente humilde y que de lunes a sábados trabajaba como estibador. Un día se le presentó un hombre y le dijo que tenía un trabajo para él; que debía llevar una camioneta a Chile y por ese viaje le pagaría 1.500 dólares. Una vez que la entregara le mandarían los pasajes en avión para regresar.
Necesitaba el dinero porque tenía muchas deudas y lo único que tenía que hacer era manejar; también podía ir con mi señora y mi bebé. Le dije inmediatamente que sí. El sujeto me pidió el nombre y el número de documento para la autorización del vehículo y el primero de mayo nos llevó a Ciudad del Este, nos entregó la camioneta y algo de dinero para el combustible, puso el GPS y nos dijo que en Azul (provincia de Buenos Aires) teníamos que parar y entregar el vehículo. Ahí teníamos que esperar que nos devuelvan, relató.
El joven no se atrevió a brindar el nombre de la persona que lo contactó porque dijo que aquél tiene amenazada a su familia, por lo que prefirió proteger a los suyos con el silencio. No obstante, aseguró que nada sabía sobre la droga que estaba oculta en la camioneta.
En otro tramo de su declaración refirió que al llegar a Azul se alojaron dos días en un hotel porque unos hombres se llevaron el vehículo y tardaron ese tiempo en devolvérselo.
Yo creo que la droga la pusieron cuando paramos en Azul porque después de eso se le sentía un ruido raro en el amortiguador, pero no le di importancia. Después nos avisaron que teníamos que ir a Bahía Blanca a buscar plata porque ya no teníamos para el combustible, agregó.
La mujer, que dijo ser ama de casa, contó que su marido la invitó a viajar con el bebé de ambos y ella se entusiasmó porque no conocía la Argentina. Y aseguró que nada sabía sobre la droga.
Los dos imputados son asistidos por la defensora pública, María Fernández Van Raap, mientras que la parte acusadora la integran el fiscal ad hoc, Mariano Sánchez, y las querellantes de AFIP-Aduana, Luciana Gil y Paula Morales. Los alegatos se realizarán hoy.
