Hace 38 años, el PJ fue dividido a una elección provincial

El 11 de marzo de 1973 el peronismo de Chubut fue dividido a las elecciones en Chubut. Por un lado, Benito Fernández, de Esquel, acompañado por Arturo Campelo; enfrente se postularon David Patricio Romero y Miguel Bolaños, por el PRC, y Hebe Corchuelo Blasco por el PSC. “Hubo familias peronistas que no se volvieron a hablar nunca más”, evoca hoy Víctor Gamboa, un protagonista de aquellos días.

“Tenemos que evitar las heridas incurables, de lo contrario será muy doloroso para unos y otros”, reflexiona hoy el titular del Partido Justicialista de Comodoro Rivadavia, Víctor Gamboa, al recordar aquel el 11 de marzo de 1973 cuando el justicialismo de Chubut afrontó una instancia electoral dividido tal como sucederá dentro de 9 días.
En aquella ocasión compitieron por el Frejuli (Frente Justicialista de Liberación) Benito Fernández de Esquel como candidato a gobernador, acompañado por Arturo Campelo de Comodoro Rivadavia. Eran los candidatos oficiales del partido, que a nivel nacional postulaba para la Presidencia la fórmula Héctor J. Cámpora-Vicente Solano Lima.
En Chubut, los adversarios directos del Frejuli fueron el Partido Revolucionario Cristiano (PRC) que llevaba como candidatos a David Patricio Romero (oriundo de la zona del Valle) y al comodorense Miguel Bolaños como vicegobernador. Por otro lado, el también peronista Hebe Corchuelo Blasco se presentó por el Partido Social Cristiano (PSC).
Hace 38 años, el primer lugar lo obtuvo el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) con el 29,7% de los votos y el segundo lugar quedó en manos de un sorprendente Partido Acción Chubutense (PACh), con el 18,7%. No fue un dato menor que otro de los peronismos, el Revolucionario Cristiano, sacara el 10,5 de los sufragios que en la segunda vuelta apoyarían a quien después se convertiría en gobierno.
Precisamente, en la segunda vuelta que tuvo lugar en abril de ese mismo año, el primer lugar lo mantuvo el FREJULI llegando al 55,7%,  dejando al PACh con el 37,0%.
Un dato no menor fue que esa fue la primera elección en la cual participó el PACh con la fórmula Roque González-Osvaldo Williams, obteniendo 14 mil votos con los que accedió a la primera minoría, detrás del Frente Justicialista de Liberación Nacional que logró 22 mil. En esa oportunidad, el PACH consagró un diputado nacional -Fausto Mombelli- y seis diputados provinciales, además de adjudicarse seis municipalidades. En tanto la UCR, que quedó en tercer lugar, llevaba como candidato a gobernador a Juan Carlos Altuna y como vice a Eduardo Said.

TESTIGO PRIVILEGIADO
En diálogo con Diario Patagónico, Víctor Gamboa (que entonces fue electo concejal por primera vez en su carrera) recordó que en 1973 “el peronismo pasó por un momento que dejaba por esos días sensaciones encontradas porque, por un lado, era bueno como ahora que haya participación dentro del partido con diferentes sectores que expresaban sus ideas, pero la situación se tornó tan extremista en algunos casos que hubo familias enteras que no se volvieron a ver nunca más”.
“Entonces, en injusticias como esas quedó la sensación amarga. Eramos peronistas que tuvimos que encolumnarnos en una vereda o en otra y las consecuencias fueron muy fuertes, principalmente para la militancia porque en cuestiones de gobernabilidad se llegó a un acuerdo y hasta incluso el sector que perdió (el Partido Revolucionario Cristiano) aportó algunos dirigentes al flamante gabinete que estaba armando Benito Fernández”.
Esos aportes concretos, a los que Gamboa llama “un acuerdo de la dirigencia pero no de la militancia”, se reflejaron, por ejemplo, en las designaciones de Raúl Rementería como ministro de Gobierno, o de Corchuelo Blasco como integrante del Superior Tribunal de Justicia. Ambos provenían de los sectores internos derrotados.
“Con esto quiero decir que el problema lo padeció el militante de base. Por eso cuando se produjo la actual división en el PJ a nivel provincial, yo hablé de bajar los niveles de agresividad porque los únicos perjudicados somos los peronistas”, señaló Gamboa.
A modo de reflexión, el conductor local del PJ pidió “prudencia” y recordó que “a la larga o a la corta ambos sectores se van a necesitar. Vamos a tener que compartir un período de gobierno y para llevar adelante una nueva gestión serán necesarios todos los dirigentes empujando hacia un mismo lado. Es muy parecido a marzo de 1973, pero todavía podemos evitar que haya lesiones de por vida”.

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