Hacienda El Paraíso: una casa museo de novela
A 36 kilómetros de Cali se encuentra uno de los destinos favoritos de los turistas extranjeros que visitan Valle del Cauca, Colombia. Hacienda El Paraíso, convertida en Casa Museo, es el ícono de esta región colombiana, conocida mundialmente por ser el escenario de la novela cumbre del romanticismo latinoamericano: María, de Jorge Isaacs.
El paisaje del Valle del Cauca cubierto por las plantaciones de la dulce caña de azúcar, visto desde la Hacienda, la cercanía de la sierra, los ríos, los árboles frondosos, el clima cálido y agradable y la increíble frescura de su aire hacen que este lugar se vuelve un destino donde el visitante regresa una y otra vez.
La casa fue construida entre 1816 y 1828 por Víctor Cabal, ganadero de Buga y ex alcalde de la ciudad de Cali. En 1828, fue comprada por el padre de Jorge Isaacs. En ella se desarrolla la mayor parte de la novela María. En 1953, fue adquirida por el departamento del Valle del Cauca y declarada Monumento Nacional el 30 de diciembre de 1959.
La Hacienda El Paraíso es un excelente ejemplo de la tradicional arquitectura de las casas amplias y de techos elevados de los grandes latifundios de la región del Valle del Cauca.
Ubicada al pie de los cerros de la Cordillera Occidental, la hacienda cuenta con una preciosa vista a la planicie verde, adornada por extensas plantaciones de caña de azúcar y samanes gigantescos.
Todo el edificio está rodeado por canales de agua que impedían el paso de insectos y serpientes y garantizaban la frescura en sus interiores. Además, está provista de frescos balcones y frondosa vegetación. Desde la entrada a la hacienda y hasta su escalera se extiende un precioso jardín de rosas en el que, según la novela, María recogía cada mañana las flores más frescas para su amado Efraín.
Otro testigo del amor entre María y Efraín es una piedra inmensa, ubicada en la parte delantera de la hacienda y también descrita en el libro.
Historia, naturaleza, romanticismo y rosas de mil colores son algunos de los elementos que conforman la Hacienda El Paraíso. La misma conserva la distribución de la casa descrita en la novela y consta de habitaciones rodeadas de balcones, típicos para las construcciones de la región del Valle del Cauca.
Llegar a la Hacienda El Paraíso es encontrarse con un monumento que respira la historia de un amor romántico, es ver la fotografía de María, el reloj que indica la hora de su muerte y una rosa fresca en el florero de la habitación de Efraín, que a pesar de la ausencia de María permanece allí en su recuerdo, sensibilizando a los corazones de los visitantes.
La hacienda ocupa 120 hectáreas en donde, además de la Casa Museo que ofrece adicionalmente de la visita una tienda con souvenirs, estudio fotográfico de la época, cafetería y parqueadero, se encuentra el Hostal del Piedemonte con 26 acogedores chalets, piscinas de agua natural corriente, restaurante con gastronomía típica de la región, alquiler de caballos, zonas verdes y espacios para eventos, tales como matrimonios.
El paisaje del Valle del Cauca cubierto por las plantaciones de la dulce caña de azúcar, visto desde la Hacienda, la cercanía de la sierra, los ríos, los árboles frondosos, el clima cálido y agradable y la increíble frescura de su aire hacen que este lugar se vuelve un destino donde el visitante regresa una y otra vez.
La casa fue construida entre 1816 y 1828 por Víctor Cabal, ganadero de Buga y ex alcalde de la ciudad de Cali. En 1828, fue comprada por el padre de Jorge Isaacs. En ella se desarrolla la mayor parte de la novela María. En 1953, fue adquirida por el departamento del Valle del Cauca y declarada Monumento Nacional el 30 de diciembre de 1959.
La Hacienda El Paraíso es un excelente ejemplo de la tradicional arquitectura de las casas amplias y de techos elevados de los grandes latifundios de la región del Valle del Cauca.
Ubicada al pie de los cerros de la Cordillera Occidental, la hacienda cuenta con una preciosa vista a la planicie verde, adornada por extensas plantaciones de caña de azúcar y samanes gigantescos.
Todo el edificio está rodeado por canales de agua que impedían el paso de insectos y serpientes y garantizaban la frescura en sus interiores. Además, está provista de frescos balcones y frondosa vegetación. Desde la entrada a la hacienda y hasta su escalera se extiende un precioso jardín de rosas en el que, según la novela, María recogía cada mañana las flores más frescas para su amado Efraín.
Otro testigo del amor entre María y Efraín es una piedra inmensa, ubicada en la parte delantera de la hacienda y también descrita en el libro.
Historia, naturaleza, romanticismo y rosas de mil colores son algunos de los elementos que conforman la Hacienda El Paraíso. La misma conserva la distribución de la casa descrita en la novela y consta de habitaciones rodeadas de balcones, típicos para las construcciones de la región del Valle del Cauca.
Llegar a la Hacienda El Paraíso es encontrarse con un monumento que respira la historia de un amor romántico, es ver la fotografía de María, el reloj que indica la hora de su muerte y una rosa fresca en el florero de la habitación de Efraín, que a pesar de la ausencia de María permanece allí en su recuerdo, sensibilizando a los corazones de los visitantes.
La hacienda ocupa 120 hectáreas en donde, además de la Casa Museo que ofrece adicionalmente de la visita una tienda con souvenirs, estudio fotográfico de la época, cafetería y parqueadero, se encuentra el Hostal del Piedemonte con 26 acogedores chalets, piscinas de agua natural corriente, restaurante con gastronomía típica de la región, alquiler de caballos, zonas verdes y espacios para eventos, tales como matrimonios.
