Un grupo comando de la policía de Alemania entró en la casa de un sospechoso de distribuir filmaciones de abusos sexuales contra la integridad de niños en Recklinghausen, Alemania, el viernes pasado con la orden de recopilar discos duros, tarjetas de memoria o unidades USB por si almacenaban material de abusos sexuales a menores registrados en filmaciones.
Durante el registro del domicilio de Lars H., de 44 años, los agentes abrieron por casualidad la puerta de un armario y encontraron a un adolescente escondido que los miraba con ojos asustados.
La policía averiguó que se trataba de Marvin K., un niño que había desaparecido sin dejar huella el 11 de junio de 2017, a los 13 años. "La investigación mostró que se trataba de un menor de 15 años que había estado desaparecido durante mucho tiempo", informó la policía de Recklinghausen, situada a 100 kilómetros al norte de Colonia, en un comunicado.
Según el relato policial, el menor no mostraba lesiones externas y se podía mover libremente, ya que no estaba atado ni amordazado. El caso recuerda al de Natascha Kampusch, la adolescente austriaca que consiguió escapar en 2006 después de pasar ocho años secuestrada.
"Me abrazó muy fuerte y comenzó a temblar. Me dijo: 'Mamá, llévame a casa. He estado encerrado durante dos años y medio y no he podido respirar aire fresco'. Los dos lloramos. Me tomó de la mano y no me soltó", relató tras reencontrarse con él Manuela B., la madre del adolescente, al diario Bild.
"El hombre con el que fue hallado debe haberlo manipulado. Me vuelvo loca al pensar en eso todo el tiempo", ha añadido la mujer, de 53 años, que tuvo dificultades para reconocer físicamente a su hijo tras la larga separación. "Parecía un hombre mayor roto", ha descrito, y ha asegurado que Marvin llevaba puesta la misma ropa que el día de su desaparición.
La decisión de cuándo Marvin podrá irse a casa "depende de los médicos, no de los policías ", dijo un portavoz citado por la agencia DPA. Marvin se encuentra en una clínica donde está siendo sometido a exámenes médicos y psicológicos.
El sospechoso de la distribución del material fílmico de abusos a menores de edad, de 44 años, fue detenido el mismo viernes junto a su padre, que salió en libertad el mismo día. Durante todo el fin de semana, la policía revisó la vivienda con ayuda de perros.
Lars H. evitó entrar en prisión en 2018, cuando fue condenado por posesión de material pornográfico infantil a una pena de 10 meses, pero quedó en libertad condicional. La policía guarda secreto acerca de si el menor sufrió algún tipo de abuso en este tiempo y sobre el material incautado al detenido.
