Hallaron con vida al argentino que estaba desaparecido tras el terremoto

Carlos Luis Cáceres, oriundo de San Juan, está radicado en el municipio de Dosquebradas, en Pereira, una de las zonas más dañadas por el sismo.

Hallaron con vida al argentino de 69 años que estaba desaparecido en Colombia tras los terremotos. Carlos Luis Cáceres es oriundo de San Juan y se encuentra radicado desde hace cinco años en el municipio de Dosquebradas, en Pereira, una de las zonas más dañadas por el sismo de magnitud 7,4.

Su hija Carla confirmó a Diario de Cuyo que el hombre fue localizado. “Está bien, con algunos golpes, pero pudo salir”, contó al medio local. Carla había informado que su padre vivía en un departamento del segundo piso de un edificio. Tras el terremoto, su familia perdió total contacto con él.

Más tarde, brindó detalles sobre cómo fue encontrado en diálogo con Telesol: una vecina lo reconoció en la calle tras cruzarse en redes sociales con la búsqueda que había difundido la familia de Cáceres. “Logramos comunicarnos con él, está bien. Una vecina vio la información y se difundió la imagen. Ella lo conoció, lo fue a buscar y sabemos que está en buenas condiciones”, detalló.

También reveló que tanto Cáceres como su pareja pudieron salir de los escombros y que se encuentran fuera de peligro. “Todavía está en shock. Pero me dice que solo sufrió algunos golpes y que sabía lo que tenía que hacer. Es un sanjuanino que ya tenía experiencia”, expresó.

Y sumó: “Estamos todos aliviados, toda la familia, los hermanos, sobrinos. Así que queríamos dar la noticia para que todos sepan que está bien”.

Cáceres había vivido en España y, tras ello, volvió a Latinoamérica y se radicó en Colombia. De acuerdo con el testimonio de su hija, el hombre tenía planificado regresar a la Argentina en el corto plazo, a su provincia natal, para reencontrarse con sus seres queridos.

La familia había perdido contacto con él tras el terremoto que este lunes dejó un saldo de al menos 240 muertos, 1300 heridos y 2000 desaparecidos. La hija del argentino había manifestado que las líneas telefónicas colombianas permanecían completamente colapsadas e imposibilitadas de entablar cualquier tipo de conexión y reclamó ayuda para intentar dar con el paradero de su padre.

Las autoridades colombianas advirtieron sobre el derrumbe de un centenar de edificios, personas atrapadas entre los escombros y daños significativos, en lo que resumieron como el terremoto más fuerte “de la última década”.

La mayor cantidad de víctimas fatales se registraron en los departamentos de Risaralda, en particular en la ciudad de Pereira, y en Valle del Cauca, especialmente en la ciudad de Cali. Frente a este escenario, el gobierno colombiano declaró una emergencia nacional en todo el territorio, lo que le permite, entre otras acciones, trasladar recursos para destinar a los territorios más afectados.