Hay 9 detenidos por el ataque terrorista contra la revista Charlie Hebdo

El ministro del Interior de Francia confirmó los arrestos. Afirmó que el objetivo ahora es apresar a los hermanos Kouachi, señalados como los encapuchados que irrumpieron en la redacción y mataron a 12 personas ayer

El atentado de ayer contra la revista francesa Charlie Hebdo dejó doce muertos y once heridos y fue cometido por hombres encapuchados, armados con fusiles, al grito de "Alá es el más grande". La Policía francesa busca como principales sospechosos a los hermanos Chérif y Said Kouachi, que fueron vistos hoy en un vehículo en Aisne, a un centenar de kilómetros al noreste de París.

Hoy, el ISIS llamó "héroes" a los terroristas que atacaron el semanario satírico francés Charlie Hebdo. A través de la radio de la organización terrorista, saludaron a los tres hombres que masacraron a 12 personas ayer. "Héroes yihadistas mataron a doce periodistas e hirieron a más de diez que trabajaban en el diario Charlie Hebdo, para vengar al profeta Mahoma", indicó el boletín de la radio Al Bayan del ISIS, que controla amplias zonas de Irak y Siria.

En tanto, Bernard Cazeneuve, ministro del Interior de Francia, confirmó que la policía busca a los dos hermanos Kouachi. Saïd "fue formalmente reconocido en fotografías como el agresor". Los datos que se tienen de él son que es el mayor, tiene 34 años, "está domiciliado en Reims y no tiene empleo conocido. Nunca fue perseguido ni condenado, pero sí aparece vinculado a los asuntos de su hermano" menor, que sí estaba en la mira de los servicios secretos como yihadista.

Chérif Kouachi, de 32 años, tiene el historial delictivo más nutrido y ya había pasado por prisión por sus vínculos con redes yihadistas en París de captación de combatientes para Irak. De hecho, fue condenado en 2008 a tres años de cárcel -la mitad, exenta de cumplimiento- por participar en la llamada "red de Buttes Chaumont" -nombre de un parque en el noreste de París-, que reclutaba a jóvenes marginales para la causa fundamentalista.

En 2005, le llegó a él mismo el momento de viajar a Siria para entrar ilegalmente en Irak y unirse a la yihad. Capturado justo antes de embarcar hacia Damasco, el menor de los Kouachi era entonces repartidor de pizzas, según publica Infobae.

"Sus primeras palabras fueron de alivio por haber sido detenido, porque así ya no tendría que viajar a Siria", señaló hoy al canal BFMTV su entonces abogado, Vincent Olivier. Nacidos en el distrito X de París, huérfanos desde su infancia, los hermanos presentaban un perfil de delincuentes de poca monta, jóvenes sin oficio ni beneficio que un día se sintieron atraídos por el discurso radical.

Un oscuro imán, Farid Benyettou, que predicaba en la mezquita Al Dawa del barrio de Stalingrad en ese mismo distrito atrajo a Kouachi, como a muchos otros jóvenes, a su visión fundamentalista del islam.

Según el ministro, las nueve detenciones buscan aportar más datos sobre estos dos hombres, hoy los más buscados del mundo.

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