"Hay alguien por arriba y ya sabemos quién es"
"Alguien por arriba de este grupito planeó el ataque. Ya sabemos quién es. Y hay una relación directa con Revolución Federal que, por lo que estamos viendo, tiene un financiamiento que está por arriba de la transferencia irracional, inexplicable, de Caputo Hermanos". 

El diagnóstico de uno de los abogados de Cristina Kirchner, José Manuel Ubeira, avanza con extrema lentitud en la causa judicial, entre otras cosas porque en el expediente apenas trabajan una jueza, un secretario, un fiscal y cuatro empleados. Todos ellos tienen, además, otras causas que atender.

En la hipótesis de Ubeira está que efectivamente el youtuber El Presto influyó en el giro de Brenda Uliarte, que pasó de ser una chica a la que no le importaba la política a una obsesionada por asesinar a CFK. Pero los letrados afirman que no fue sólo influencia, sino que luego alguien de más nivel y vinculado a la oposición, tuvo intervención directa en la idea del homicidio de la vicepresidenta.

EL PAPEL DE BRENDA ULIARTE

Según publica este domingo Página 12, buena parte de la investigación se centra en Uliarte que, según se ve en los chats, es quien pone en marcha el plan: “mande a matar a Cristina, pero falló”, dice el sábado 27 de agosto cuando Fernando Sabag revela en un chat que estuvo en la esquina de Uruguay y Juncal, pero que la vicepresidenta entró al edificio antes de que pudiera dispararle. “Entró, había poca gente y una cámara de C5N. La oportunidad era esa”, le escribió Sabag a Brenda. Según la jueza María Eugenia Capuchetti, fue Brenda la que compró la pistola Bersa con la que Sabag quiso cometer el asesinato.

La joven fue captada para las ideas de ultraderecha por Eduardo Prestofelippo, El Presto, tras un tórrido romance, frustrado, porque él terminó ignorándola. Brenda se obsesionó con el youtuber al punto que contrató a un especialista para investigarlo y, en verdad, saber de sus otras relaciones sentimentales. Al investigador le pagó por Mercado Pago. Aun así, lo que mantuvo fue la otra obsesión: matar a Cristina.

Para Ubeira ese perfil la llevó a acercarse a Revolución Federal y no únicamente en aquella marcha de las antorchas, frente a la Casa Rosada. Los abogados sostienen que hay otro vínculo que derivó en el atentado. Por ahora, no trascendió en qué consiste la relación concreta ni con qué evidencia cuentan.

LA RUTA DEL DINERO

Hay dos cuestiones que están claras respecto del grupo de ultraderecha que encabezan Jonathan Morel y Leonardo Sosa:

En Revolución Federal se habla de matar desde bastante antes, tal como surge de la denuncia presentada por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), a cargo de Agustín Rossi. Mencionan la posibilidad de infiltrarse en La Cámpora siete días y aprovechar cuando Cristina los saluda para asesinarla. Se lamentan de que uno de sus simpatizantes pase delante de la vivienda de Máximo Kirchner y no le dispare. Piensan también en matar a Alberto Fernández.

El segundo elemento que está claro es que Revolución Federal recibió dinero más que dudoso. Dos transferencias de la empresa Caputo Hermanos por 1.760.000 pesos a Jonathan Morel para que haga trabajos de carpintería para un condominio en Neuquén. Dudoso porque Morel admite que aprendió el oficio por Youtube y porque su carpintería es reciente. El condominio de Neuquén no es top, pero sí de cierto nivel por encima de una carpintería de aficionado. Este viernes, Ubeira señaló en C5N que hubo más dinero extraño para la agrupación y que presentarán las pruebas en los próximos días. En paralelo, Ubeira deberá aportar los elementos en base a los cuales sostienen que hay un vínculo directo entre Revolución Federal y el ataque a Cristina.