Hay preocupación en Economía por el cambio en el contexto externo

El menor crecimiento económico mundial podría afectar la marcha de la economía argentina. Para la consultora Economía & Regiones el ritmo de crecimiento podría bajar a la mitad, otros análisis destacan la fortaleza de consumo interno como motor del crecimiento.

Para la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), hoy es un hecho la desaceleración de la economía mundial. El indicador de perspectivas de crecimiento económico de los países más industrializados del mundo muestra un descenso de medio punto respecto a noviembre y de 2,3 puntos si la comparación es con un año antes.
El último informe de coyuntura del FMI afirma que la turbulencia en los mercados financieros y un nuevo aumento en los precios del petróleo han reducido el pronóstico de crecimiento. En particular, -continúa el informe- el panorama del crecimiento en Estados Unidos se ha tornado más riesgoso. La OCDE, redujo en las últimas semanas su previsión de crecimiento 0,8 puntos respecto a octubre, y un punto y medio en relación a doce meses antes.
No en vano, el titular de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, dejó abierta la posibilidad esta semana de una nueva baja en la tasa de interés para evitar que siga acentuándose la crisis inmobiliaria y de crédito, de manera de contrarrestar el temor que existe en el mercado de un proceso recesivo.

IMPACTO
El impacto sobre la marcha de la economía argentina de este contexto externo menos favorable es hoy una de las principales incógnitas macroeconómicas. Pese a que el crecimiento descansó en el último año en el consumo interno, distintos análisis de coyuntura destacan su posible efecto negativo.
Por ejemplo, un estudio de la consultora Economía & Regiones, señala que en los últimos cinco años las «excepcionales condiciones internacionales» explican «la mitad del crecimiento verificado» por el poder de compra de las exportaciones que mejoraron a tasas récord y una tasa internacional de referencia en niveles extraordinariamente bajos.
Pero con un contexto internacional menos favorable, según la consultora «el actual ritmo de crecimiento de la economía será difícilmente sostenible en el próximo lustro». «La tasa de crecimiento promediaría el 4 por ciento anual», concluye.
Daniel Oks, economista y asesor del Banco Mundial, consideró recientemente en una conferencia organizada por ESEADE, que aún son necesarias las condiciones externas favorables para que la economía pase de una etapa de recuperación a la de crecimiento. Alertó que «hoy Argentina tiene un problema de liquidez debido a los vencimientos de deuda que se avecinan y el umbral de financiamiento externo a futuro ha caído mucho».
Sin embargo, también hay visiones más optimistas. Es el caso de la consultora ABECEB.com cuyos analistas consideran que en parte, el crecimiento económico en 2008 estaría garantizado al ser el consumo, que representa el 65 por ciento del PBI, el que continúa siendo el principal impulsor de la expansión económica.
También la consultora Orlando Ferreres & Asociados, que calculó un crecimiento del 8,4 por ciento para el 2007, destaca que «el buen desempeño económico del año estuvo signado por el fuerte impulso que tuvo el consumo, que corresponde habitualmente a años electorales». De todas maneras, la incógnita sigue presente si el Gobierno decide frenar el gasto durante el presenta año, política necesaria para desacelerar la suba de precios.
En tanto, desde Ecolatina señalan que la bonanza de la economía argentina de los últimos años se debe significativamente a las favorables condiciones internacionales y que pese a las proyecciones del crecimiento mundial han sido revisadas a la baja, China, India y Rusia, mantendrán en alza los precios las materias primas que vende la Argentina.

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